No obstante, a principios de agosto la revista médica británica “The Lancet” publicó un estudio que indicaba que los resultados preliminares de los ensayos clínicos de la vacuna no habían arrojado efectos adversos, además de destacar que la Sputnik V generaba anticuerpos contra el coronavirus.
La Sputnik Light consta de uno de los componentes de la Sputnik V: los vectores adenovirales recombinantes basados en el serotipo 26 (componente I, rAd26) y, según se explica en un comunicado de prensa, «ha demostrado su eficacia contra todas las nuevas cepas de coronavirus», lo que la convierte en una de las vacunas COVID-19 más efectivas del mercado.
Según un comunicado del Fondo de Inversiones Directas de Rusia (FIDR), el nuevo preparado protege contra las variantes del SARS-CoV-2 conocidas hasta ahora. Así se desprende de los resultados de los análisis efectuados por el Instituto Gamaleya de Rusia, desarrollador del fármaco. La eficacia reportada responde a la información obtenida 28 días después de que la inyección fue administrada.