Y aseguró que "la forma en que nos arrebataron a nuestro hijo es imperdonable, por eso luchamos y tratamos de ser fuertes para seguir pidiendo justicia, que esto no quede en la nada".
"Nuestra vida está destrozada para siempre, perdimos lo mejor que teníamos, nuestro único hijo. Era todo para nosotros, el que nos daba alegría, la fuerza para luchar y teníamos esperanza en el día de mañana que él sería el que nos cuidara", lamentó Graciela mientras lloraba desconsoladamente.
Y continuó: "Nunca tendremos un nieto, nunca veré a mi hijo cuando se reciba, que era lo que yo más anhelaba, entregarle el título en su mano".
18-01-2022_c56dcf0c14f63dcff69d0bb02685c30e.jpg
La puerta del boliche Le Brique en Villa Gesell, lugar donde Fernando Báez Sosa fue asesinado dos años atrás. (Foto: Télam)
Para terminar, confesó: "Tal vez alguna vez encuentre un poquito de paz, un poquito de calma, el día que vea enjuiciados a los asesinos de mi hijo".
Fue la primera vez que los padres de Fernando Báez Sosa visitaron el lugar del crimen. Este mediodía, Graciela y Silvino dejaron flores frente al memorial que está en la puerta del boliche.
El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa
Por el crimen del joven se encuentran detenidos Máximo Thomsen (22), Ciro Pertossi (21), Luciano Pertossi (20), Lucas Pertossi (22), Enzo Comelli (21), Matías Benicelli (22), Blas Cinalli (20) y Ayrton Viollaz (22), quienes serán juzgados a partir del 2 de enero de 2023 en los tribunales de Dolores.
Actualmente, los ocho acusados permanecen alojados en la Alcaidía de Melchor Romero, donde están encerrados casi todo el día y son repudiados por la población carcelaria.
Según la fiscal de Villa Gesell Verónica Zamboni, quien instruyó la causa, los ocho rugbiers "acordaron darle muerte" al joven estudiante de derecho, y para ello "previamente, distribuyeron funcionalmente sus roles", luego de que "minutos antes, al encontrarse en el interior del local bailable, tuvieran un altercado" con él, "quien se encontraba acompañado con su grupo de amigos".
El episodio fue registrado por cámaras de seguridad y de teléfonos celulares de testigos, por lo que los sospechosos fueron identificados y detenidos horas más tarde en la casa que alquilaban, a pocas cuadras del lugar.
También fueron pruebas clave el análisis de los chats y los videos hallados en los celulares de los propios imputados y donde se hallaron mensajes como el de Lucas Pertossi anunciándole al resto que Fernando "caducó", o las pericias que encontraron sangre de la víctima en prendas de vestir de alguno de los rugbiers.
Los ocho acusados afrontan cargos por "homicidio doblemente agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas", delito que prevé la prisión perpetua.