Día del trabajador

Desde los Baby Boomers a la Generación Z: ¿Cómo cambió el trabajo en los últimos 75 años?

La evolución del mercado laboral ha puesto a prueba a cada generación. Y el Covid desafió todos los paradigmas, ¿cómo impactó a la idea del "trabajo" a futuro?
Natalia Lesyk
por Natalia Lesyk |
Cómo se plantea el trabajo en la pospandemia. Foto (fuente Normabasica.com)

Cómo se plantea el trabajo en la pospandemia. Foto (fuente Normabasica.com)

El impacto del retorno a la presencialidad en el trabajo tras el Covid

El impacto del retorno a la presencialidad en el trabajo tras el Covid, según cada generación. Gráfico (fuente: ManpowerGroup)

En el "Día del Trabajador" y a lo largo de los últimos 75 años “la cultura del trabajo” siempre ha sido inherente a la evolución del ser humano y en forma transversal tanto a hombres y mujeres, pero no todas las generaciones lo vivieron y viven de igual manera, a lo que se suma el devenir de la pandemia del coronavirus, que puso en jaque a todas las miradas sobre cómo serán las actividades laborales en el futuro.

El trabajo nos da el ingreso, sí, pero también nos da mucho más: un propósito en la vida, nos presenta desafíos, nos hace interactuar con colegas”, analizó el emprendedor, tecnólogo y escritor Santiago Bilinkis en un escrito sobre “El rol del trabajo en la era digital”, respecto al capítulo “Computadoras vs Humanos: el futuro del ¿empleo?” de su libro “Pasaje al Futuro”.

Por su parte, la CEO y fundadora de la consultora de reclutamiento Schmitman HR, Mara Schmitman, amplío a A24.com el concepto “trabajo” para cada generación: “Antes de los Baby Boomers había una subjetivación, donde se asociaba a quién era la persona. Luego, hubo una evolución y pasó a ser ‘un medio para un fin’”. La especialista remarcó que hoy en día, se dio paso a una congruencia entre actividades laborales y estilo de vida, “se busca un balance entre lo personal y lo laboral. El foco está más puesto en el valor de la persona más que en la empresa”.

En la misma sintonía, los reconocidos especialistas en comportamiento organizacional británicos y autores del libro “La vida de 10 años”, Lynda Gratton y Andrew J. Scott, explicaron también que, a diferencia en generaciones anteriores, el desafío que tienen las empresas para retener a sus trabajadores es encontrar un equilibrio con modelos más flexibles de relaciones.

“Cada vez son más abundantes los casos en los que se combinan periodos de trabajo a tiempo completo con periodos de descanso para recargar fuerzas o formarse”, ejemplifican los expertos en su reciente obra "The new long life: A framework for flourishing in a changing world” (La nueva larga vida: un marco para prosperar en un mundo cambiante).

Las generaciones y su cultura del trabajo

Para la caza talentos Schmitman, si bien hay diferencias profundas entre Baby Boomers y Milennials, también hay algunos puntos de contactos semejante con otras.

Recordó el best seller “Psicópata Americano” –que luego se llevó al cine- donde se retrataba el estereotipo del trabajador estadounidense de los Baby Boomers en el inicio de los ’90: ambicioso y un reflejo del sistema financiero en expansión de esa época. “Hay un poco de esa de idea de pertenecer en los Centennials, en el hecho de querer pertenecer a una empresa de renombre aunque ponen más civismo en la elección de trabajo y libertad”.

En contraposición, “lo que los diferencia es la menor cantidad de ataduras, hay más posibilidades de explotar la creatividad y la proactividad, que se encargó la generación de los Milennials de instaurar y romper con los parámetros epistemológicos y culturales del trabajo”, destacó la experta.

Pero, a su vez, hay que entender que todas las generaciones vivieron en un contexto mundial, social y demográfico totalmente diferente entre sí. Así como unos ponían en valor el dinero, otros los horarios, otros los desafíos. Según el informe “Escacez de Talento 2020”, elaborado por la empresa de soluciones para el mercado laboral ManpowerGroup, se detalló cómo vive cada generación su relación con el ámbito laboral:

Embed
Gráfico elaborado por Ignacio Ferreiro para A24.com

* Baby Boomers (tienen entre 55-64 y 65+ años): priorizan a los líderes y los equipos por sobre el aprendizaje. También valoran el nivel de salario, el trabajo desafiante y la flexibilidad. La meta de los Boomers es seguir adelante: los más motivados con este objetivo son los mayores de 65 años. Lo que menos les importa es aprender nuevas habilidades: los Boomers quieren crecer como personas, no tanto como empleados.

*Generación X (35-54 años): buscan un equilibrio entre flexibilidad y bienestar. Muchos anhelan horarios flexibles de entrada y salida; otros apuestan más a la posibilidad de trabajar a distancia, medio tiempo, y aspiran a obtener sus respectivas licencias por maternidad o paternidad.

*Milennials (25-34 años): la flexibilidad es esencial para las mujeres y una ventaja para los hombres. Esto se debe principalmente porque las mujeres de este grupo se encargan de la mayor parte de las tareas de cuidado y trabajo en el hogar no remunerado, y tratan de conciliar la vida laboral con su vida familiar. Mientras, para ambos la opción de tener trabajos desafiantes es un valor agregado insoslayable.

*Generación Z (18-24 años): quienes forman parte de ésta suelen ser ambiciosos, ávidos de dinero y desarrollo profesional. Sin embargo, las mujeres y los hombres tienen diferentes expectativas. Las mujeres priorizan la remuneración y colocan en segundo lugar de prioridad el desarrollo de habilidades. Mientras que para los hombres, las habilidades y la carrera profesional importan casi tanto como la remuneración. En tanto, más mujeres (con educación universitaria) que hombres se incorporan al ámbito laboral por primera vez. Después de décadas de desigualdad salarial, las mujeres cada vez son más conscientes de sus derechos y el dinero sí les importa.

Choque generacional por el Covid

A raíz del coronavirus, el mercado laboral se puso a prueba desde casi todas las industrias. El organizador de TEDxRiodelaPlata, Santiago Bilinkis, destacó a A24.com que “la pandemia tuvo un impacto muy significativo sobre el mercado laboral porque rompió con la idea de presencialidad como única manera de hacer las cosas. Más allá que hubieran trabajadores independientes que pudieran trabajar de forma remota, pero eran los menos”.

“La pandemia nos forzó a hacer un experimento sociológico gigante y fue qué pasa si movemos a todo el mundo a trabajar desde sus casas. Creíamos que la productividad se iba a desplomar, los trabajadores a disgusto, las empresas a desorganizar. Pero nada de eso pasó”.

Para cada generación, la idea del trabajo en la pospandemia se puede observar en el siguiente gráfico que muestra cómo los más jóvenes optan, mayormente, en la continuidad de un espacio flexible desde el hogar mientras por el contrario, los de edad más avanzada prefieren ir al establecimiento.

El impacto del retorno a la presencialidad en el trabajo tras el Covid, según cada generación. Gráfico (fuente: ManpowerGroup)
El impacto del retorno a la presencialidad en el trabajo tras el Covid, según cada generación. Gráfico (fuente: ManpowerGroup)

El impacto del retorno a la presencialidad en el trabajo tras el Covid, según cada generación. Gráfico (fuente: ManpowerGroup)

Al respecto, el socio y director de Engagement de LLYC, David González Natal, reconoció que “este es un momento clave para el futuro de las compañías. Es necesario repensar la cultura del trabajo en un contexto de desincronización y deslocalización, que apostemos por la formación como una clave para obtener ventajas competitivas y que generemos lazos de comunicación más sólidos con el activismo creciente entre los empleados”.

En tanto, se animó el referente entrepreneur a analizar este nuevo escenario laboral: “Es probable que a partir de la virtualidad la productividad gire y sea más alta. La satisfacción laboral suba, con la idea de equilibrio entre vida personal y profesional, con el control del propio tiempo. Incluso, para las empresas sea positivo porque al reducir la presencialidad pueden achicar el tamaño de oficinas”.

Sin embargo, se imaginó un escenario híbrido donde “algunos, no todos, trabajemos unos días de forma presencialmente y otros no”. Principalmente, “para mantener algunas tareas y el contacto de relaciones cara a cara”, resumió.

"La gente hoy ya está eligiendo el trabajo desde su subjetividad. Hay dos formas de trabajar, por necesidad o por pasión. Pero la brecha entre unas y otras es cada vez más grande, porque tiene que ver con el acceso a la tecnología en un trabajo cada vez más globalizado, este es un punto sobre el que hay que trabajar para achicar esta brecha”, concluyó Schmitman.