Las consecuencias incluyeron evacuaciones de visitantes, cortes temporales de rutas y perjuicios en viviendas y establecimientos rurales de áreas como Puerto Patriada. Con la estabilización del frente principal, los accesos al parque volvieron a habilitarse y la actividad turística comienza una reapertura gradual. Las excursiones recreativas en el lago Futalaufquen y en ríos cercanos se permiten bajo ciertas restricciones, mientras el Comando Unificado mantiene vigilancia sobre puntos calientes detectados.
Desde la AFE señalaron que el incendio está bajo control pero aún no extinguido, por lo que los equipos permanecen desplegados. El Servicio Meteorológico Nacional prevé nuevas precipitaciones que podrían ayudar a enfriar zonas con temperaturas residuales elevadas.
El operativo involucró además al Ministerio de Seguridad de la Nación y organismos provinciales, en una estrategia que combinó personal especializado, maquinaria, logística y medios aéreos en un terreno de difícil acceso. La experiencia dejó como saldo daños ambientales significativos y pérdidas materiales en áreas rurales y turísticas, mientras continúa el monitoreo para evitar reactivaciones y prevenir nuevos focos en un contexto de sequía y condiciones meteorológicas variables.