Durante los últimos tiempos, Pilates fue una de las actividades físicas más buscadas para mantener un buen estado físico.
Durante los últimos tiempos, Pilates fue una de las actividades físicas más buscadas para mantener un buen estado físico.
En el marco de la emergencia sanitaria mundial provocada por el COVID-19 conocido como coronavirus, en la Argentina se declaró el aislamiento social, preventivo y obligatorio a partir del 20 de marzo. Debido a que el número de casos va en aumento -se pueden chequear desde el mapa de coronavirus que el equipo de A24 actualiza diariamente-, la cuarentena se hace cada vez más larga y el cuerpo empieza a pasar factura.
A estos días de encierro, se suma la información que las personas reciben constantemente sobre el coronavirus, mapa de distribución, número de infectados y muertos, imágenes y videos entre otros tantos datos. Por esta razón, es lógico que comiencen a aparecer los dolores de espalda, cabeza y articulaciones, así también como la inestabilidad emocional, el estrés, la angustia, los miedos, y por supuesto, la ansiedad.
En este sentido, las personas intentan aplacar esta revolución de sentimientos de diferentes maneras, ya sea a través de las series, la cocina, un buen libro, un juego o haciendo ejercicio físico. Una de las actividades más buscada es Pilates.
El método pilates fue creado a principios del siglo XX por Joseph Pilates, quien lo denominó contrología, y lo concibió como una disciplina que coordina cuerpo y mente para ser conscientes de los movimientos que se realizan. Aporta grandes beneficios a aquellas personas que padecen dolores musculares y de articulaciones.
Es un tipo de ejercicio que se basa en obtener una gran concentración y mantener una respiración rigurosa, haciendo hincapié en una correcta postura. De esta forma, el objetivo del método Pilates es desarrollar los músculos internos para mantener el equilibrio corporal, dar mayor firmeza y fortalecer la columna vertebral.
Existen varios estilos para realizar ejercicios de Pilates, pero entre los más conocidos se encuentran:
Pilates mat. También conocido como pilates con colchoneta, es uno de los estilos más lentos. Se trabaja en el piso y los ejercicios se realizan con el cuerpo, de forma libre, sin generar incomodidad y de manera leve. A esto se pueden sumar diversos elementos complementarios como pelotas, bandas elásticas o aros. Siempre se busca conectar con la respiración y la mente.
Pilates reformer o cadillac. Conocido como pilates con camilla, este estilo utiliza una de las máquinas de ejercicio diseñadas por el creador de la disciplina, con el objetivo de incorporar la técnica empleada en pilates mat a un entrenamiento de mayor intensidad. De esta manera, se trabajarán varias partes del cuerpo: abdomen, piernas, glúteos, brazos y espalda. ¿Un beneficio? Con este estilo es posible regular el peso de cada ejercicio, con el menor impacto posible.
Con los ejercicios de estiramiento del cuerpo, se logrará un alargamiento de los músculos y mayor movilidad articular, lo que generará, poco a poco, mayor flexibilidad. Además, favorece la reeducación postural, ayudando a mejorar la postura de la espalda y la cadera. Otro beneficio importante es que mejora la respiración: los ejercicios se complementan con el manejo de las respiraciones para relajar el cuerpo y facilitar el movimiento. También beneficia a todo el sistema músculo-esquelético, activa la circulación y previene las lesiones musculares. Y por último, mejora la coordinación y el equilibrio.
Si bien las ventajas son numerosas, un factor en contra es que el método Pilates no está pensado para aquellas personas que buscan cambios de manera rápida. Los resultados aparecerán a mediano y largo plazo. Además, carece de un entrenamiento aeróbico. Quienes buscan este tipo de actividad para el sistema cardiovascular deberán sumar alguna disciplina más a su rutina. Tampoco es recomendable para aquellas personas que buscan únicamente bajar de peso, ya que no genera un gasto físico, sino que se aboca más a la parte postural.
Aunque no se cuente con una camilla o los elementos complementarios en el hogar, es posible realizar algunas posturas de Pilates que ayudarán a aliviar dolores de espalda y cervicales. Sólo se necesita contar con una colchoneta, manta o toallón para poner en el piso y evitar lesiones.
Estiramiento de piernas. Esta posición es sencilla. Se deberá estar acostado, boca arriba. Y asegurar tener la espalda y los hombros pegados al piso. Con la elevación de ambas piernas, sin flexionar las rodillas y manteniéndolas erguidas, logrando formar con el tronco un ángulo de 90º. Para sumarle mayor intensidad, se puede bajar una de las piernas y abrazar la otra llevándola al pecho. Los talones deberán estar apoyados en el piso, y las puntas de los pies mirando al techo, de forma vertical.
Bicicleta. Misma posición que para el estiramiento de piernas, pero en esta oportunidad se deberá flexionar una y dejar la otra estirada y viceversa, simulando el movimiento que se hace al andar en bicicleta.
El puente. También se deberá estar acostado, boca arriba y flexionar las rodillas pero manteniendo las plantas de los pies apoyadas completamente en el suelo. Con los brazos al costado del cuerpo, colocar las palmas de las manos hacia abajo y elevar la columna, manteniendo cuello y omóplatos apoyados en el piso. Esta es una de las posturas que ayuda a mejorar la circulación.
Roll up. Esta vez se deberá estar sentado en la colchoneta, con las piernas estiradas y agarrarse la punta de los pies con las manos, manteniendo las rodillas extendidas. Recordar mantener la columna derecha y los hombros alineados, no pegados a las orejas.