Y agregó: "En ese momento me puse muy nervioso y decía: «No Dios, no me recompenses con esto porque yo soy un humilde trabajador. Mientras vos Dios me des salud y trabajo, yo ya estoy contento»".
Ante esta situación, José llamó a la policía, pero como le daba ocupado atinó a llevarlo a la radio que suele escuchar. Y en el camino a la emisora se encontró con el empresario: "Cuando lo vi, lo conocí y ni dudé, fui y le entregué el maletín y le dije: «tome, esto es suyo»".
Pero antes de emprender camino hacia la radio terminó una changa de pintura y almorzó "fideos hervidos con milanesa de hígado porque el patrón del lugar donde yo trabajo, se fue y no pude cobrar".
José devolvió medio millón de dólares sin dudarlo. El hecho para muchos fue llamativo. Tanto como su respuesta cuando el empresario le ofreció compensarlo. Porque no quiso aceptar un millón de pesos ni que le regale una casa. "Yo sólo quiero conseguir un trabajo en blanco para tener mutual para mis hijas y mi familia. El hombre, Gustavo, me dijo que va a comprar unas termas y me prometió que me va a llevar con él y darme trabajo en blanco por lo que hice".