El relevamiento posterior permitió observar desde el aire la extensión de las marcas provocadas por el rodado. Además de las huellas generadas durante el ingreso, también quedaron evidencias de las maniobras realizadas para intentar sacar el vehículo del barro.
Horas después, las autoridades lograron determinar quién era el propietario de la camioneta. Se trata de un médico mendocino de 46 años, cuya responsabilidad deberá ser establecida a partir de las actuaciones iniciadas por el municipio.
Denunciaron el ingreso al área protegida
Luego del episodio, el intendente de Calingasta presentó una denuncia en la Comisaría 33°, con el objetivo de que se investigue lo ocurrido y se determine si corresponde establecer responsabilidades por el ingreso del vehículo al sector protegido.
La preocupación de las autoridades está vinculada especialmente con las características del lugar. La superficie afectada está compuesta por un terreno arcilloso y muy vulnerable, que puede sufrir alteraciones importantes ante el tránsito de vehículos, particularmente cuando se encuentra húmedo.
El problema se produjo después de un período de lluvias que había permitido que la zona comenzara un proceso de recuperación. La circulación de la camioneta sobre ese suelo generó nuevas marcas y alteró una superficie que necesita largos períodos para recomponerse.
Un daño que podría tardar hasta 100 años en desaparecer
Uno de los aspectos que más preocupación generó es el tiempo que podría demandar la recuperación del sector afectado. De acuerdo con las autoridades, las huellas podrían tardar hasta un siglo en revertirse, debido a la fragilidad y las características particulares del terreno.
Por esa razón, el retiro de la camioneta no se realizará de inmediato. Las autoridades esperan que la superficie se encuentre seca antes de iniciar las tareas, ya que intentar sacar el vehículo mientras el suelo continúa húmedo podría provocar un deterioro todavía mayor.
El episodio volvió a poner en discusión la necesidad de respetar las zonas delimitadas dentro de los espacios naturales protegidos. En ambientes de estas características, una intervención que puede parecer menor puede dejar consecuencias durante varias generaciones.
La Pampa del Leoncito forma parte del patrimonio natural de San Juan y es considerada una de las áreas protegidas de la provincia. Desde el municipio insistieron en la importancia de respetar las restricciones de circulación y evitar el ingreso de vehículos a sectores donde el terreno puede sufrir daños difíciles de reparar.