Se llama Kylie Biss, tiene 32 años, es madre de dos hijos y hasta antes de que el coronavirus cambiara el mundo trabajaba como peluquera en Leeds, Inglaterra. Pero llegó la cuarentena, se quedó sin trabajo y debió reinventarse para mantener a su familia. Le salió más que bien: ahora vende fotos eróticas por OnlyFans (un servicio de suscripción de contenidos para adultos) y gana más de 220 mil dólares por mes, bastante más que los 25 mil por año que embolsaba como estilista.













