Repercusiones en redes y la política
Organizaciones feministas como el Colectivo de Periodistas Feministas de Entre Ríos denunciaron que el contenido constituye un caso de violencia mediática y simbólica de género: “En un país donde se comete un femicidio cada 27 horas, es inaceptable que una empresa utilice la violencia como recurso publicitario”.
La senadora bonaerense Malena Galmarini también criticó con dureza: “Increíble, Shell explicando cómo ‘deshacerse’ de una mujer que incomoda. ¿Imaginan si fuera al revés la secuencia? No, porque literalmente no sienten ese miedo permanente. Qué peligroso”.
El episodio ya provocó un debate público sobre la responsabilidad empresarial en la comunicación y sobre cómo los mensajes de violencia simbólica refuerzan estereotipos machistas.