Una explosión de gran magnitud sacudió la madrugada de este jueves la zona de Brandsen al 800, en el partido bonaerense de San Fernando, donde un incendio voraz afectó un depósito de la empresa Otowil, lindero a la fábrica Sabores y Fragancias.
El estallido generó una fuerte onda expansiva que se sintió hasta Tigre. Se trata de un depósito con productos químicos y se registraron importantes daños materiales.
Una explosión de gran magnitud sacudió la madrugada de este jueves la zona de Brandsen al 800, en el partido bonaerense de San Fernando, donde un incendio voraz afectó un depósito de la empresa Otowil, lindero a la fábrica Sabores y Fragancias.
El estallido se produjo alrededor de la 1:30, generó una onda expansiva que se sintió a varias cuadras y alcanzó incluso al partido vecino de Tigre.
El estruendo provocó el derrumbe de una de las paredes frontales del depósito, que cayó sobre la calle Brandsen, y dio origen a un foco ígneo de gran intensidad, visible desde la vía pública. El fuego habría alcanzado también a vehículos estacionados en las inmediaciones.
Ante la magnitud del siniestro, más de 10 dotaciones de bomberos de los cuarteles de San Fernando, Tigre, Don Torcuato y Escobar trabajaron de manera coordinada para controlar las llamas, que comprometieron principalmente las instalaciones donde se almacenan productos químicos.
Como medida preventiva, se dispuso el corte del suministro eléctrico en al menos 15 manzanas, dejando sin luz a los vecinos de la zona, mientras los equipos de emergencia intentaban circunscribir el incendio y evitar su propagación a propiedades linderas.
El depósito afectado se encuentra junto a la planta de Sabores y Fragancias, dedicada a la elaboración de esencias para alimentos y productos de cuidado personal. Si bien se reportaron daños materiales, el fuego no habría avanzado sobre esa fábrica, de acuerdo a la información preliminar.
La explosión causó destrozos en viviendas cercanas: volaron objetos, se rompieron vidrios y cayeron cielorrasos. Los daños se registraron incluso en casas ubicadas a cinco cuadras del foco, sobre la calle Alvear. Además, tachos encendidos lanzados por la onda expansiva provocaron focos secundarios en propiedades particulares.
Patrulleros y ambulancias acudieron rápidamente al lugar y no se registraron personas heridas de gravedad, aunque las autoridades mantienen la alerta por la posible inhalación de humo.
Al momento de la explosión, la mayoría de los vecinos dormía y, en principio, se descarta la presencia de operarios en el depósito, aunque no se descarta que hubiera un sereno en el lugar.
“La explosión provocó la rotura de vidrios y parte del cielorraso se cayó. Sobre el techo de casa cayeron elementos de la cableada y tacos de madera prendidos fuego”, relató Sebastián, uno de los vecinos afectados.
El hombre contó que una vecina alertó sobre un foco ígneo en su vivienda: “Mientras mirábamos el incendio, se estaba prendiendo fuego el techo. Subí y pude apagarlo antes de que avanzara”.
En medio de la conmoción, destacó el accionar de los bomberos: “Desde el minuto que llegaron armaron un grupo de trabajo y fue un accionar impecable”.
“Muchos vecinos salieron asustados porque teníamos miedo de que por la red de gas se produjera otra explosión”, concluyó. Al menos dos propiedades fueron alcanzadas por el fuego y requirieron intervención directa de los bomberos, una de ellas ubicada a más de 100 metros del epicentro.
La explosión, que recordó al incidente ocurrido en el polo industrial de Carlos Spegazzini, mantiene a San Fernando en estado de alerta, mientras continúan las tareas para sofocar los últimos focos activos y garantizar la seguridad en la zona.