Para Arroyo, la participación de los referentes sociales es "clave" porque "tienen legitimidad" en los barrios populares y son a quienes "se les abre la puerta" de las viviendas.
El ministro confió en poder llevar estas acciones "a los 2.200 municipios del país", una vez que, en base a información recabada por los comités de crisis y el Consejo Federal de Desarrollo Social (Cofedeso), se tracen "estrategias con una mirada federal para avanzar hacia una Argentina con mayor justicia social".
Según el Registro Nacional de Barrios Populares (Renabap), en la Argentina existen 4.228 barrios populares, de los cuales 1.340 están localizados en el AMBA (56, en la Capital Federal).
El Ministerio de Salud bonaerense fijó como objetivo principal "anticiparse a una multiplicación descontrolada de casos" en los barrios populares y, para eso, se toma la temperatura corporal de las personas y, en caso de fiebre, se completa un cuestionario para determinar si se trata de un caso sospechoso de coronavirus o de alguna otra enfermedad, como por ejemplo dengue.
Luego, se realiza un hisopado, se entrega un barbijo y se dispone su aislamiento, ya sea en lugares dispuestos especialmente por el gobierno, o en iglesias, clubes, hoteles u hospitales, según el caso, además de contactar los vínculos más estrechos de los enfermos.
Las políticas, como sintetizó días atrás la secretaria de Acceso a la Salud de Nación, Carla Vizzotti, intentan definir "estrategias argentinas para realidades argentinas" y minimizar la transmisión del virus en los barrios populares.