A lo largo de las 169 páginas hay once denunciantes cuyas alegaciones se describen con gran detalle, nueve de ellas empleadas o ex empleadas del Estado y "todas ellas consideraron perturbador, humillante, incómodo e inapropiado" el comportamiento del gobernador, ya fuera en un encuentro o repetidamente.
En su defensa, Cuomo negó rotundamente este martes las acusaciones en su contra e insistió en que "los hechos son muy diferentes de lo que se ha retratado". En un mensaje televisivo dijo que "nunca tocó a ninguna mujer de manera inapropiada y jamás se le insinuó sexualmente".
El hecho provocó que muchos pidieran la renuncia del gobernador. Entre ellas, la del líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y de la otra senadora que representa junto a él a Nueva York en la Cámara Alta, Kirsten Gillibrand. También la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.