Desde la logística cotidiana que involucra en qué casa dormir, el llevar y traer la ropa o la mochila del colegio hasta el reparto de horarios y, sobre todo, la angustia que genera la situación en los chicos y el impacto que eso tiene en los padres y madres. A eso se suma la adecuación de un nuevo vínculo entre los adultos.
Karina La Princesita y el Polaco: cómo llegar a una nueva foto de familia
Bailaron, brindaron, abrazaron a Sol. Se emocionaron junto a ella en una noche en la que recorrieron parte de sus vidas. El Polaco la recibió en el medio del salón con la música de La Bella y la Bestia. Karina mostró su look y presentó en sus redes a algunos de los invitados.
"Cuando vi las imágenes del cumpleaños pensaba que muchas veces de lo que se trata en un duelo es de ver lo que no se pudo dar, abstenerse de la bronca y tomar lo que hay. Por ejemplo la buena comunicación. Pensar 'es buen padre, es buena madre. Cumple dentro de todo con lo que tiene que cumplir'. Quedarse con lo bueno y no seguir trenzado por lo que no pudo ser", dice Gelay.
A pesar de las ausencias que el Polaco probablemente haya tenido durante la crianza, ambos compartieron el momento que esperaba su hija. "Por cosas que él decía se le vislumbraba que no había estado presente. Sin embargo, pudo hacerse cargo: la hija tiene un vínculo con él, ahora está. A ella se le notaba cierta incomodidad pero también se rio, hubo buena onda. Se pudo trascender para ser una familia distinta".
Qué pasa con el duelo y la relación con los hijos
Pero llegar a eso lleva tiempo. La separación es un proceso y al principio hay que ordenarlo todo. "Es una nueva era, la de ser pareja entre madre y padre. Cuando los hijos son muy chicos y se empieza a construir ese vínculo, se da el momento en que te estás separando de esa persona", explica la psicóloga.
Las funciones de madre y padre son independientes, explica Gelay. Por eso se trata de preguntarse cómo se está ejerciendo ese rol. "Cuando se le cobra a un hijo o hija lo que sucede con el ex es un agujero negro. Todos sabemos que no es por ahí. Analizando la situación social y desde una perspectiva de género esto sucede mucho".
Tome la forma que tome la relación entre dos personas que comparten hijos es irreversible. "Incluso en los en que no se hablan el vínculo está a través de ese silencio o la discusión o la puja a través del niño. Te podés separar de la pareja pero no de la persona con la que estás mapaternando", señala la psicóloga. "Las peleas siguen siendo por las mismas cosas. Si no intentan correrse de ahí todo va a seguir igual".
Por qué son importantes los buenos vínculos
Los vínculos buenos y sanos son lo deseable en cualquier tipo de relación. Lograrlo en tras separare es un desafío. "Para poder hacer el duelo y efectivamente separarse hay que hacer un trabajo interno bastante grande y elaborar esa pérdida de manera real. Eso impactará en cómo te vas a relacionar con la persona y con tu hija o hijo. Si eso no está, el mayor riesgo -lo que más ocurre- es que esos conflictos que llevaron a la separación se sigan dando".
Gelay pone el foco en la encrucijada que se abre ante las separaciones en las que el duelo se hace más cuesta porque hay que seguir viendo a esa persona. "La base del duelo es la ausencia: te alejás y desde ahí se puede empezar a trabajar. Pero esa persona con la que discutís, a la que tal vez seguís amando pero también hay bronca es con quien tenés que acordar. Esa toma de decisiones que tanto desgasta muchas veces es por lo que se separan". Así y todo lo tendrán que seguir haciendo.