Mes internacional del cáncer de mama

La historia de Flor y el cáncer de mama: "Miraba los ojitos de mi bebé y me ponía a llorar. Mi recuperación es mi orgullo"

Notó un bultito mientras amamantaba a su bebé de seis meses. Usó pañuelos, peluca y pelo corto. Tuvo un tipo de tumor por un gen mutado. Ese gen llevó a Angelina Jolie a a operarse por prevención.
Luciana Arias
por Luciana Arias |
En 2016 cuando su bebé Ciro tenía seis meses

En 2016 cuando su bebé Ciro tenía seis meses, Flor notó un bulto en su pecho mientras lo amamantaba. Era cáncer de mama. Cinco años más tarde ayuda a quienes la consultan contando su historia.

Hace ejercicio y acompañó las últimas ediciones de la caminata anual que la marca Avon organiza para crear conciencia sobre la importancia de la prevención y el apoyo a las mujeres que sobreviven al cáncer de mama.

Hace ejercicio y acompañó las últimas ediciones de la caminata anual que la marca Avon organiza para crear conciencia sobre la importancia de la prevención y el apoyo a las mujeres que sobreviven al cáncer de mama.

Florencia con la peluca que le prestaron tras empezar la quimioterapia contra el cáncer de mama: Me pelé yo misma

Florencia con la peluca que le prestaron tras empezar la quimioterapia contra el cáncer de mama: "Me pelé yo misma, con mi mamá y una amiga. Usé un pañuelo al principio.Tuve que aprender a salir a la vida así"."

Flor fue sacando fotos de cómo iba creciendo su pelo verano tras verano luego del tratamiento que hizo por el cáncer de mama.

Flor fue sacando fotos de cómo iba creciendo su pelo verano tras verano luego del tratamiento que hizo por el cáncer de mama.

La historia de Flor y el cáncer de mama: Miraba los ojitos de mi bebé y me ponía a llorar. Mi recuperación es mi orgullo
Yo le veía los ojitos a Ciro y me ponía a llorar. Me preguntaba a mí misma: ¿Y mi hijito

"Yo le veía los ojitos a Ciro y me ponía a llorar. Me preguntaba a mí misma: ¿Y mi hijito, cómo sigue ahora?", recuerda Florencia tras enterarse de qe tenía cáncer. Pero siguió adelante.

Ciro llegó a su vida en septiembre de 2015, cuando ella tenía 31 años. Nació por parto natural, a las tres horas de haber empezado a sentir contracciones fuertes. Florencia Colle recuerda el momento de verle por primera vez la carita, el tenerlo enseguida con ella, la plenitud de ese primer encuentro.

En febrero de 2016, cuando el bebé tenía seis meses, Flor notó un bulto en su pecho mientras lo amamantaba. Lo habló con su puericultora. "Seguí sus consejos para tratar de que se desobstruyera, pensamos que era producto de la lactancia. Nunca imaginé que iba a ser cáncer de mama", dice Florencia a A24.com.

Ni el agua tibia ni los masajes o las distintas posiciones par darle la teta a Ciro lograban disolverlo. Florencia lo habló con su obstetra. Creían que podía tratarse de una mastitis, una inflamación en las mamas bastante frecuente entre quienes dan el pecho y que suele ser producto de una infección.

Cáncer de mama sobreviviente Florencia Colle con peluca.jpeg

El médico le indicó una ecografía. "Cuando me la estaba haciendo noté la cara de la doctora. Me dijo: 'hay algo medio grandecito, irregular". Luego llegaron la punción y la confirmación del diagnóstico: Florencia tenía cáncer.

La travesía del Flor

Era febrero de 2016. Ciro ya tenía seis meses y Florencia se reintegró a su trabajo como ejecutiva de cuentas en una compañía de seguros. Fue desde su escritorio donde entró a ver los resultados del estudio. "Me fui llorando. Se lo mandé a mi ginecólogo de toda la vida. Me llamó y me dijo: 'Flor, esto no está bien. La palabra clave es carcinoma grado 3'. Se me cayó el mundo encima", recuerda.

Ese mismo día la atendió quien sería su mastólogo. "Me guió. Tuve todo un equipo: el oncólogo, quienes me iban haciendo los estudios. Me contuvieron muchísimo. En cada estudio me alentaban: 'está solo alojado en la mama derecha, no hay órganos afectados, me explicaban. Su calidez fue fundamental".

Florencia se tomó una licencia laboral. Pero el trabajo de crianza seguía adelante. "Yo le veía los ojitos a Ciro y me ponía a llorar. Me preguntaba a mí misma: ¿Y mi hijito, cómo sigue ahora?".

Entre marzo y julio de ese año hizo un tratamiento de quimioterapia. "Me pelé yo misma, con mi mamá y una amiga. Fue porque a los 17 días de la primera se te empieza a caer el pelo. Primero me lo había dejado cortito. Usé un pañuelo al principio, luego me puse una peluca que me prestaron. Tuve que aprender a salir a la vida así".

Cáncer de mama sobreviviente Florencia Colle con Ciro.jpeg

El desafío: salir adelante

El tumor que afectó a Florencia es de origen genético. Ella lo compara con una pelota de golf: tenía 5 centímetros por 4 y medio. La respuesta a la quimioterapia fue exitosa: el tumor desapareció por completo. "Es el mismo que tuvo Angelina Jolie, por un gen mutado", explica la mujer.

Para cuando Ciro cumplió un año, Florencia estaba recién operada. "Decidí hacerme una masectomía bilateral, que es retirarme las dos mamas y no solo la afectada, por prevención. Se lo pedí a mi médico". Hoy Florencia siente que, quizás, se adelantó al tomar esa decisión. "Es una mutilación. Implica un duelo, aprender a vivir con un nuevo cuerpo, con implantes y una cirugía reconstructiva. Yo estaba en medio del puerperio", dice.

Cáncer de mama sobreviviente Florencia Colle en la playa.jpeg

Sin embargo, había un pensamiento que la empujaba hacia adelante: "quería hacer todo lo que hubiera que hacer para estar viva. Amo mi vida".

Durante meses Florencia no pudo hacerle upa a Ciro. "Primero tenía los drenajes y luego no podía hacer fuerza". La red de cuidados que tejieron su familia y algunos amigos los sostuvo durante esos meses.

Otra vuelta

"¿Por qué a mí?", se preguntó muchas veces Florencia. Con el tiempo esa duda cambió el sentido: "¿Por qué no a mí?, ¿qué tengo de distinto? Sí, me tocó a mí y debo ver qué tengo que aprender de esto", dice la mujer que, como sobreviviente del cáncer debe hacerse exámenes cada tres meses.

Pasaron 5 años desde aquella vivencia. Durante este tiempo Florencia se separó y rearmó una nueva pareja. "Es difícil afrontarlo desde la sexualidad, no solo desde la maternidad. Pero ahora estoy súper contenta. Para mí es un orgullo gigante", dice.

Cáncer de mama sobreviviente Florencia Colle Avon.png

Ciro cumplió 6 años y, a fin de este ciclo lectivo, termina el jardín de infantes. "Mi hijo es como un mini adulto. Tiene una percepción aparte. Me dice: 'no hagas fuerza, cuidate los bracitos y las manitos, mami". Él sabe que Florencia le había contado no puede recibir golpes en el pecho. Además debe tener algunos reparos porque le quitaron los ganglios.

"Fue un gran esfuerzo salir a la vida, volver al trabajo con mi pelo corto, mis vinchas", recuerda. Hace ejercicio y acompañó las últimas ediciones de la caminata anual que la marca Avon organiza para crear conciencia sobre la importancia de la prevención y el apoyo a las mujeres que sobreviven a la enfermedad. "Ahora estoy rubia, me encanta cuidarme, arreglarme, cuidar la piel". Ciro se lo reconoce a diario. "Siempre me dice: 'mami, ¡qué linda estás!'".

Cáncer de mama sobreviviente Florencia Colle con Ciro en caminata Avon.jpeg

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