"Hay una novedad de que los lácteos son peligrosos. Y si hay algo que no tiene evidencia de peligro es un lácteo", sostuvo. En la misma línea, remarcó que muchos de estos alimentos contienen fermentos beneficiosos para la salud y rechazó lo que definió como "olas de lactofobia".
La especialista también se refirió a otros alimentos frecuentemente cuestionados, como la sal, y alertó sobre los riesgos de llevar las restricciones a extremos. Según señaló, tanto el exceso como la reducción excesiva del consumo pueden generar consecuencias negativas para la salud.
Obesidad y pérdida de músculo
Otro de los temas abordados en la charla fue la obesidad y la importancia de contar con indicadores concretos para evaluar el riesgo cardiometabólico. Katz explicó que, además del índice de masa corporal, resulta clave medir la circunferencia de la cintura y relacionarla con la altura para detectar la acumulación de grasa abdominal.
Por último, la médica hizo referencia a la pérdida progresiva de masa muscular asociada al envejecimiento y recomendó incorporar ejercicios de fuerza como parte de una estrategia de prevención. "A los 25 inexorablemente empieza a bajar el músculo", afirmó, al tiempo que destacó la importancia de la musculación especialmente después de los 45 años.