Este tipo de mosquito que sorprendió con la invasión mide entre 6 y 8 mm siendo, en promedio, levemente más grande que su par emisor del dengue. De cuerpo marrón y grandes alas, esta especie también es conocida como mosquito charquero, mosquito plaga o de la inundación.
El Aedes albifasciatus coloca sus huevos en zonas que pasan por períodos recurrentes de inundación y sequía, en superficies de charcos que se inundan simultáneamente a partir de las lluvias.
El mosquito “invasor” no transmite dengue pero sí otras enfermedades
Es así que, cuando llega un temporal o varios días de lluvia continuos, los cientos de miles de huevos del mosquito plaga se humedecen y eclosionan al mismo tiempo desplegando un sinfín de insectos recién nacidos.
La principal diferencia con la especie más conocida, el Aedes aegypti ,es que el Aedes albifasciatus no transmite dengue, zika o chikungunya. Sin embargo, esta especie si es emisora de un virus particular: el de la Encefalitis Equina del Oeste (EEO).
Esta enfermedad afecta principalmente a los caballos pero también puede ser transmitida a los humanos y, el año pasado, esta especie de insecto ocasionó un brote entre los equinos en el centro y norte del país. Según el último boletín epidemiológico de la cartera sanitaria bonaerense, actualmente se registraron más de 70 casos positivos en humanos.