Los perros pueden salvar la vida de muchas personas, incluso si no están entrenados para ello y pertenecen a razas de las consideradas ‘peligrosos’. Lo ha demostrado una vez más Zeus, el pitbull de sólo ocho meses que vivía como mascota de la familia Richardson en el condado de Sumter (Estados Unidos), y que murió mientras protegía a dos de los hijos de la familia de una serpiente de coral, una de las especies más venenosas.











