"El Estado debe respetar el género autopercibido de acuerdo a cómo cada persona lo siente”, es la idea fundamental que resalta el proyecto. La iniciativa llega después de que el Registro Civil de Río Negro avaló el pedido de dos personas que no se reconocen como mujer ni como hombre, y aceptó que en su documentación no se especifique el género.
"Así como en algún momento figuraba en los documentos personales la religión o el color de la piel y en la actualidad ya no es así, el sexo debe dejar de ser un dato requerido en documentación pública y privada. Dicho registro ya no ofrece ninguna utilidad real", explicó Marcela Romero, presidenta de la Falgbt.