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¿Qué hacer en La Habana?

¿Qué hacer en La Habana?

Existen muchas y variadas ideas o sugerencias para saber qué hacer en La Habana. Desde lugares asombrosos e históricos hasta diferentes actividades imperdibles.

Qué hacer en La Habana, permite ayudar a planificar mejor la estadía en la ciudad, ya sea por 2 o 10 días. Existen actividades que no se pueden dejar de hacer, siendo una vibrante capital que por sí misma deslumbra con sus majestuosas fortalezas, coloridas arquitecturas y calles mágicas por donde el tiempo transcurre a otra velocidad.

Descubrir qué hacer en La Habana

La Habana Vieja, está declarada como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Caminar por ella, es andar por la zona más antigua de la ciudad. Conocer lo famosa que es, gracias a sus castillos, plazas y fortalezas que alguna vez protegieron a la ciudad de piratas y corsarios. Descubrir sus monumentos, iglesias y edificaciones ofrecen el testimonio de lo que fue la dorada época colonial.

Entre algunos de sus sitios imperdibles, se destacan 4 plazas principales. Ellas son la Plaza de la Catedral, la Plaza de Armas, la Plaza Vieja y la Plaza de San Francisco. En el recorrido junto a una estrecha calle peatonal denominada Obispo, se puede caminar en sus 9 cuadras y pasar por galerías de arte, tiendas y bares.

Se puede comer en el restaurante Floridita o en la Bodeguita del Medio, que son 2 de los emblemáticos restaurantes de la ciudad, ubicados en La Habana Vieja. Ambos, son reconocidos por haber sido los favoritos del escritor Ernest Hemingway, quien hizo célebre a la frase: “Mi mojito en La Bodeguita, mi daiquirí en El Floridita”.

Se pueden probar cócteles hechos con ron, que son una de las actividades típicas que nadie se pierde en La Habana. Lo recomendable, es acompañarlo con comidas representativas de la gastronomía cubana, mientras se escucha la música tradicional de trovadores y pequeñas orquestas.

Visitar el Museo de la Revolución que también se encuentra en la Habana Vieja, es uno de los sitios que no se deberían dejar de conocer. Este, corresponde a un edificio majestuoso que albergó por varias décadas al Palacio Presidencial. Fue construido a principios del siglo XX y es representativo del estilo ecléctico de la época.

Está combinado con elementos de la arquitectura alemana, española y francesa, con art nouveau en su interior y diseñado por el afamado estudio neoyorkino Tiffany. Desde el año 1974 funcionó como Museo de la Revolución, siendo una de las visitas imperdibles para cualquier amante de la historia.

El atardecer en el Malecón, es el lugar de encuentro de distintos músicos, artesanos y gente de todas las edades. Para quienes lo transitan mayoritariamente al atardecer, pueden disfrutar del frescor del mar y de las bellas arquitecturas circundantes.

El paseo tiene una extensión de 8 kilómetros, que se inicia en el Paseo del Prado y finaliza en la desembocadura del Río Almendares. En todo su recorrido pasa por diversas edificaciones históricas, castillos y monumentos.

Se puede caminar entre el esplendor del Barrio de Vedado, que es el área de las casas más antiguas y señoriales, con arquitecturas eclécticas y modernas edificaciones. En ellas funcionan la mayoría de las instituciones gubernamentales y las oficinas de compañías extranjeras. Es una zona de agradables ambientes verdes, donde abundan las avenidas arboladas.

Se aconseja visitar la Necrópolis de Cristóbal Colón que está ubicado en el barrio El Vedado. Éste corresponde a un gran cementerio de 57 hectáreas, que es considerado por la densidad de sus obras escultóricas y arquitectónicas, como uno de los más importantes de todo el mundo.

Dentro de sus singularidades, se destacan los panteones, las recreaciones de mansiones coloniales de sus dueños originales que fueron levantadas en mármol de carrara, granito y pizarras, como así también decoraciones con cúpulas, arcos y vitrales.

No se puede dejar de comprar los famosos puros habanos en la Fábrica de Tabacos Partagás. Para aquellos que no fuman, también se recomienda ingresar a esta fábrica museo, porque es en una experiencia imperdible para hacer en La Habana. Esta fábrica fue fundada en el año 1845 y corresponde a la habanera más antigua de Cuba. En ella aún se conserva la tradición de elaborar los cigarros a mano.

Con visitas guiadas que permiten internarse hacia todo el proceso de elaboración, desde el secado de las hojas al empaquetado. Finalizando, en un enorme salón de ventas, donde se pueden encontrar los más variados tipos de habanos.

Una visita al Capitolio, es de lo más imponente que se pueda vivir. Este edificio fue levantado en el año 1929 sobre 2 de las manzanas del Centro de La Habana. En su momento fue concebido para alojar el parlamento, pero con el estallido de la Revolución, su uso terminó siendo la sede de la Academia de Ciencias de Cuba. El lugar se destaca por su extensa escalinata de acceso, el pórtico de las columnas jónicas y su enorme cúpula de 92 metros de altura.

Conocer y recorrer un domingo el Callejón Hamel, que se encuentra en el Barrio de Cayo Hueso, cercano al malecón, se dice que es imperdible. Este callejón artístico de aproximadamente 200 metros de extensión, ofrece diversas manifestaciones de la cultura afrocubana, a través de coloridos murales, talleres pequeños de artistas y diversos productos que están asociados a sus trabajos y ritos.

Por último, se puede pasear por el Barrio de Miramar, que es el sector de las lujosas mansiones y grandes casonas. Éstas fueron levantadas por la clase alta cubana antes de que suceda el estallido de la revolución, y que hoy están convertidas en su mayoría en sedes de embajadas, restaurantes, hoteles y clubes nocturnos.

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