El cuadro neurológico se suma a un estado general muy delicado. Bastián sufrió además un paro cardíaco durante los primeros momentos posteriores al accidente, lo que implicó varios minutos sin una adecuada oxigenación cerebral, un factor que agrava el pronóstico.
Fuentes médicas le indicaron al periodista Carlos Strione que la situación es “extremadamente grave” y que el pronóstico es reservado. Mientras tanto, familiares y allegados mantienen una cadena de oración y esperan novedades sobre la evolución tras la intervención quirúrgica.
En paralelo, la causa judicial continúa su curso. La fiscalía imputó tanto al padre de Bastián como a la conductora del vehículo en el que viajaba el niño al momento del accidente, al considerar que hubo responsabilidades compartidas en las circunstancias del hecho. No obstante, desde el entorno familiar remarcan que, en este momento, toda la atención está puesta en la salud del niño.
La situación sigue minuto a minuto y los médicos trabajan contrarreloj para estabilizarlo, mientras se aguarda un nuevo parte oficial sobre su evolución tras la operación.
El último parte médico
Antes de la última operación, el Ministerio de Salud de la provincia de Buenos Aires difundió este lunes una nueva actualización sobre el estado de salud de Bastián Jerez, el nene de 8 años que permanecía internado en el Hospital Provincial Materno Infantil “Victorio Tetamanti” de Mar del Plata, tras el grave accidente ocurrido el pasado 12 de enero en la zona conocida como La Frontera, en la localidad de Pinamar.
Según el parte oficial, el paciente pediátrico continuaba internado en la unidad de terapia intensiva con un cuadro grave. Pero los profesionales destacaban que se mantenía clínica y hemodinámicamente estable, con asistencia respiratoria mecánica y bajo monitoreo permanente.
En las últimas 24 horas, el niño había presentado una respuesta parcial a estímulos, un dato que se consideraba alentador dentro de la evolución del cuadro. Esta reacción había permitido a los médicos retirar el sensor de presión intracraneal, un avance relevante en el seguimiento neurológico. Pero la aparición del sangrado cerebral, cambió los datos alentadores.