El contacto con la mujer, identificada como Karina, se dio a través de un allegado de su entorno familiar. “Me dijo que vendía pasajes baratos por Iberia. Yo terminé transfiriendo 1.100 dólares para un vuelo a Madrid que incluía valijas despachadas y era directo. Era un buen precio, aunque no me pareció una locura”, explicó.
La transferencia no fue hecha a nombre de Karina, sino a la cuenta de una supuesta secretaria. “Ella decía que solo manejaba efectivo, así que arreglamos así. Confié porque muchas personas ya habían viajado y hablaban maravillas de ella”.
Sin embargo, con el correr de los días, empezaron las sospechas. “Este fin de semana vino un familiar a Rosario y me contó que Karina estaba internada, que los vuelos de ese día no habían salido y que nadie sabía qué pasaba. Después nos enteramos que intentó quitarse la vida. Se tomó unas pastillas, quedó internada y ahora tiene custodia policial en el hospital”.
Más de 200 personas estafadas y una estafa en crecimiento
Ana forma parte de un grupo de WhatsApp con más de 200 personas damnificadas. “Algunos están varados en el exterior, otros como yo no pudieron viajar, y hay quienes tenían reservas para estos días. Es muy angustiante”.
Según su testimonio, Karina llegó a decirle a un damnificado: “Se me fue la mano. Yo no soy una estafadora, pero no tengo cómo devolver el dinero. Antes que ir presa, prefiero no estar”.
Al ser consultada sobre el funcionamiento del engaño, Ana fue clara: “No creo que trabajara para Iberia. Decía que tenía acceso a pasajes internos de empleados, pero cuando consultamos a la aerolínea, nadie la conocía. Lo que hacía era juntar dinero, comprar pasajes donde podía, generar confianza y seguir vendiendo”.
¿Y la supuesta secretaria?
Otro de los personajes que figura en la causa es la mujer a la que Ana le transfirió el dinero. “Hay dos personas más involucradas: una es la niñera de los hijos de Karina, que hoy está cuidando a los chicos, y la otra es la secretaria, a la que le transferí. Esa mujer ya no está en el país. Dice que no sabía para qué era la plata”.
Gracias a que realizó una transferencia bancaria, Ana cree tener un respaldo adicional: “Hice la denuncia contra Karina y contra el CBU de la secretaria. Como fue transferencia y no efectivo, tal vez el banco pueda ayudarme a recuperar algo”.
¿Cómo operaba Karina?
La estafa habría comenzado como una venta de pasajes de Iberia, pero luego se extendió a otras aerolíneas e incluso a paquetes turísticos con hotel incluido. “Ofrecía vuelos a destinos como el Caribe, México o Europa, y muchos viajaron con sus servicios. Eso fue lo que la hizo creíble”, aseguró Ana.
Con el tiempo, el sistema se transformó en una estafa piramidal: el dinero de los nuevos compradores servía para pagar los pasajes de los anteriores. “Ahora estamos viendo los detalles: vouchers, reservas de hoteles, mensajes. Era todo muy verosímil”.
La mujer operaba como una supuesta agente de viajes informal, usando posibles beneficios de pasajes para empleados. Sin embargo, esa versión ahora está bajo investigación. “Hay personas que trabajan en aerolíneas que la conocían. Pero esto fue mucho más allá de un beneficio interno. Era una red”.
“Esto recién empieza”
Ana advierte que este tipo de estafas no son nuevas: “Hay antecedentes en el rubro. Pero lo grave acá es que hay mucha gente afectada, plata que no va a volver y vidas trastocadas. Es muy doloroso”.
Ahora, todo está en manos de la Justicia. “Esperamos que Karina declare, que se investigue el recorrido del dinero y quiénes más están involucrados. No creemos que haya actuado sola”.