En paralelo, el tránsito comenzó a ser derivado hacia la colectora para evitar mayores riesgos. Con el correr de los minutos, las autoridades decidieron intervenir en la circulación.
Los vehículos que circulaban desde Tigre hacia la Ciudad de Buenos Aires fueron obligados a descender por la bajada previa y continuar por la colectora, para luego reincorporarse más adelante.
Esta medida permitió descomprimir parcialmente la congestión, aunque el colapso se extendió por varios kilómetros.
Un carril liberado
Tras los primeros momentos de tensión, los manifestantes accedieron a liberar un carril. De esta manera, se habilitó el paso parcial de vehículos que habían quedado atrapados, lo que permitió aliviar el tránsito.
Incluso, los propios organizadores de la protesta coordinaron con las fuerzas de seguridad el ingreso progresivo de automóviles. El objetivo fue sostener la visibilidad del reclamo sin paralizar completamente la autopista.
Finalmente, los manifestantes decidieron levantar el corte de tránsito y marchar nuevamente a la fábrica.