Bitschin también aseguró que el gremio mostró voluntad de diálogo al suspender medidas durante un mes para facilitar la negociación, pero que “la empresa no cumplió con su parte”. “Si no hay respuestas, la medida será inevitable”, advirtió.
Esta será la primera vez que el gremio realiza una medida de fuerza de esta magnitud. Antes solo habían afectado dos vuelos provenientes de Lima, Perú, en protesta por viáticos internacionales.
La respuesta de Jetsmart y el contexto del conflicto aeronáutico
Desde la empresa, Jetsmart afirmó que sigue apostando al diálogo “como única vía para alcanzar acuerdos que beneficien a todos los colaboradores”. También indicaron que ya presentaron “propuestas concretas” que no fueron aceptadas por el sindicato y aseguraron que las operaciones “continúan con total normalidad”.
El conflicto se da en un contexto más amplio de reiteradas tensiones gremiales en el sector aeronáutico. La semana pasada, el Gobierno frenó por conciliación obligatoria un paro de pilotos previsto para el sábado. Lo mismo ocurrió con una medida de fuerza de los controladores aéreos, que se extendía del 11 al 30 de julio.
Los sindicatos del sector están enfrentados con el Gobierno por cambios en el Código Aeronáutico introducidos por decreto, que aumentan las horas máximas de vuelo, reducen los descansos semanales y recortan las vacaciones.
“Este decreto no solo traerá este paro, sino un conflicto permanente”, anticipó Pablo Biró, titular de APLA. “El Gobierno puede dictar la conciliación obligatoria y nosotros acatarla o no, pero después el conflicto va a seguir. En esto no va a haber acuerdo”.
En paralelo, los controladores aéreos agrupados en Atepsa llevan más de diez meses sin recibir aumentos salariales, según denunciaron, y también reclaman respuestas de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).