El caso llamó la atención del intendente de Pinamar, Martín Yeza, quien en septiembre pidió que destituyeran al juez por su falta de accionar ante las usurpaciones. "En Enero y con boleto de compra trucho unas personas usurparon la casa de una flia en Cariló. Llegaron los dueños originales y con total asombro se encontraron con unos delincuentes en su casa. Hicieron la denuncia y el fiscal archivó la causa, les dijo que vayan por la vía civil", explicó el intendente en su cuenta de Twitter.
La incertidumbre de lo que sucedería con su casa de verano se prolongó durante siete meses por la imposibilidad de hacerse presente en el lugar debido al aislamiento social preventivo y obligatorio. Es por eso que cuando consiguió sacar el permiso como propietaria no residente no dudó en viajar de inmediato a Cariló.
“Encuentro la casa totalmente modificada, cambiada el color de la pintura, una cascada, un cartel, aires acondicionados. Había 15 personas en la pileta. Entró y salió el jardinero. Afuera había tres autos de muy alto porte, de los cuales uno sabíamos que algo estaba mal. Hicimos la denuncia y se verificó que era mellizo”, contó Villena.
Y agregó: “Ya no estaba la Eco Sport, y estaba este auto, una Jeep. O sea que durante todo este tiempo de pandemia, esta gente se encargó de ocuparla y de avanzar sobre la ocupación”, dijo Villena en declaraciones al diario Clarín.
El intendente Yeza, que se ocupó de seguir el caso de cerca, agregó que "no solamente usurparon la casa", sino que también “entre sus posesiones tienen vehículos con los grabados de los vidrios tachados y con patentes mellizas", escribió en Twitter.
“Vamos a ampliar la denuncia, ya solicitamos la suspensión del fiscal Elizarraga, pero vamos a insistir. Los vecinos y los ciudadanos de la República Argentina no se merecen estos funcionarios públicos”, concluyó Yeza.