Los CBDC (siglas en inglés para Central Bank Digital Currency) son objeto de estudio -o están en etapa de lanzamiento- por más de 100 bancos centrales en el mundo, incluidos China y el Banco Central Europeo (BCE), que inició en 2021 un estudio de 24 meses para el analizar un euro digital.
Al respecto, cabe aclarar que se diferencian de las monedas regulares por la posibilidad de no tener un correlato físico, es decir, una moneda o un billete, y por el hecho de que cada ciudadano puede contar con las divisas sin la intermediación de otras entidades financieras comerciales, lo cual permitiría elevar la inclusión financiera.
Al igual que las criptomonedas, las transacciones son inmediatas, pero al ser emitidas por un Banco Central, poseen las mismas garantías del papel moneda; lo cual eliminaría la necesidad de uso de las criptomonedas, según aseguró hace poco el presidente de la FED, Jerome Powell.
Qué pasa con el dólar digital
Desde marzo, el Gobierno de Biden recibió nueve informes de diversas agencias sobre la posibilidad de generar un dólar digital.
Estos reportes "proporcionan una base sólida para los formuladores de políticas, mientras seguimos trabajando para comprender los beneficios potenciales de los activos digitales y así mitigar y minimizar riesgos", dijo la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, en declaraciones a la agencia AFP.
Sin embargo, remarcó que estos nuevos activos poseen “riesgos” que, de ser eliminados, le darían a los activos digitales y otras tecnologías emergentes “oportunidades significativas”, agregó la funcionaria.
Regulaciones para criptomonedas
Por otra parte, la hoja de ruta del gobierno de Estados Unidos también recomendó establecer regulaciones para los criptoactivos, incluyendo estándares de eficiencia para controlar el gran consumo de energía que requiere su minado.
Además, el documento de la Casa Blanca indica que se está evaluando la adecuación de leyes existentes para mitigar la actividad ilegal en las transferencias con activos digitales, elevando las penas y permitiendo al Departamento de Justicia investigar estos crímenes.
“La administración ejecutará un plan de acción prioritario para mitigar los riesgos de las criptomonedas, entre otros, el lavado de dinero y el financiamiento para el terrorismo”, finalizó Deese.