El escándalo de racismo en la Copa Libertadores Sub-20, que tuvo como víctimas a jugadores de Palmeiras por parte de hinchas de Cerro Porteño, sigue generando repercusiones. En las últimas horas, Leila Pereira, presidenta del club brasileño, criticó con dureza a la Conmebol por la sanción impuesta y lanzó una advertencia que encendió las alarmas en el fútbol sudamericano: evaluar la posibilidad de que Brasil se sume a la Concacaf.














