¿Dónde encontró Solís su mejor versión futbolística?
Paradójicamente, el tramo más sólido de su carrera llegó lejos de Buenos Aires. En Deportivo Madryn, Solís logró asentarse y convertirse en una pieza importante del equipo dirigido por Leandro Gracián. Durante la última temporada, disputó 37 partidos entre la Primera Nacional y el Reducido por el Ascenso, con un balance de cinco goles y diez asistencias.
Su rendimiento fue clave para que el conjunto del sur peleara hasta las instancias finales por el ascenso, que finalmente se les escapó tras caer en la final frente a Gimnasia de Mendoza y en el cruce decisivo ante Estudiantes de Río Cuarto. A pesar de no haber logrado el objetivo colectivo, su nivel individual convenció a la dirigencia de Madryn, que acordó su continuidad hasta diciembre de 2026, ya desligado de Boca.
El sueño que no pudo ser en la Bombonera
Cuando Solís llegó a Boca, no ocultó su emoción. “Estoy cumpliendo un sueño, es un salto único en mi carrera. A muy pocos se les cumple el sueño de jugar en el club del cual uno es hincha”, había declarado tras firmar su contrato. Aquellas palabras ilusionaron a los hinchas, que veían en él una apuesta interesante para el futuro.
Sin embargo, la realidad fue muy distinta. Las oportunidades escasearon, el contexto nunca terminó de favorecerlo y su paso por el primer equipo quedó reducido a cuatro apariciones esporádicas. A partir de allí, su carrera se desarrolló lejos de la Ribera, con experiencias diversas y resultados irregulares hasta encontrar estabilidad en el sur del país.
¿Qué dijo Solís sobre su salida y su futuro?
Consciente del cierre de una etapa, el propio futbolista confirmó su situación contractual y dejó en claro dónde estará enfocado su próximo desafío. “El 31 de diciembre finaliza mi contrato con Boca, fue un proceso muy largo mientras el contrato estaba vigente. Estoy convencido de lograr grandes cosas con Madryn”, expresó recientemente.
Esa declaración resume una historia extensa, marcada por expectativas iniciales, oportunidades postergadas y una perseverancia que finalmente encontró recompensa lejos del club que lo vio llegar. Para Boca, será una salida más dentro de un proceso de reordenamiento; para Solís, el cierre definitivo de un capítulo y la posibilidad de consolidarse, por fin, en un lugar donde logró sentirse protagonista.