La idea consistía en desarrollar una plataforma digital para vender una criptomoneda propia denominada $SHI, que permitiría a los usuarios adquirir activos como fotos o videos de los jugadores involucrados —entre ellos los argentinos denunciados, además de Iván Rakiti y Alberto Moreno— a un valor de 450 euros por paquete.
Según consta en la denuncia, el proyecto jamás se concretó, pero sí se recibió dinero de inversores privados. Es por eso que los cabecillas de Shirtum están acusados de los delitos de estafa y apropiación indebida.
De acuerdo al expediente, el papel de los jugadores consistía en promover las inversiones en el proyecto, motivados por su relación cercana con uno de los impulsores. En redes sociales incluso circula una imagen en la que se ve al Papu Gómez junto a Rozencwaig, uno de los principales acusados.
Hasta el momento, ninguno de los futbolistas mencionados hizo declaraciones públicas sobre el caso.