Con una empresa - la sociedad Sebman Sports International - adquirió el 74% de las acciones que pertenecían a otro grupo empresarial y se quedó con el manejo del Racing de Santander. Allí comenzó a aplicar su método científico y matemático para todo: administración del club y gestión del plantel profesional.
Qué cambió realmente
El Racing había descendido de Primera en 2012 y, desde entonces, atravesó uno de los períodos más oscuros de su historia. No solo cayó a Segunda División: también terminó jugando en Segunda B, el tercer escalón del fútbol español. Hubo problemas económicos, cambios constantes de dirección, conflictos institucionales y una pérdida de identidad deportiva.
La transformación empezó a consolidarse desde 2023 con la llegada de Sebastián Ceria, matemático y empresario financiero.
Siguiendo análisis matemáticos y algoritmos, la idea no fue “poner plata y subir”, sino reorganizar el club de arriba hacia abajo. Se propuso:
- estabilidad financiera;
- profesionalización de las áreas deportivas;
- análisis de datos para fichajes;
- fortalecimiento de inferiores;
- apuesta al fútbol femenino;
- integración social y comunitaria;
- respaldo sostenido a un proyecto técnico, aun en momentos de críticas.
Ese último punto fue decisivo.
La apuesta por José Alberto López
El entrenador José Alberto López llegó cuando el equipo peleaba por no descender nuevamente. En lugar de despedirlo ante los primeros tropiezos, la dirigencia sostuvo el proyecto. Y eso cambió todo.
José Alberto construyó un equipo con identidad: presión alta; intensidad física; juego vertical; compromiso colectivo; y un vestuario muy unido.
Todo controlado por el análisis matemático del presidente de origen argentino. Racing dejó de depender de individualidades y pasó a funcionar como bloque. En Segunda División, donde la regularidad suele pesar más que el talento aislado, eso terminó siendo fundamental.
El papel clave del argentino Sebastián Ceria
El verdadero cambio estructural llegó con Ceria. No actuó como un dueño tradicional del fútbol europeo. Introdujo una lógica empresarial y analítica, pero tratando de respetar la identidad del club y de la ciudad.
Las "cuentas" y los análisis terminaron por explotar en la temporada actual 2025/2026: mantuvo regularidad casi todo el campeonato; convirtió El Sardinero en una fortaleza; tuvo una de las mejores ofensivas; y superó a rivales con mucho más presupuesto.
La goleada decisiva contra el Valladolid terminó simbolizando el regreso definitivo de un histórico del fútbol español.
Por qué este ascenso impactó tanto en España
El Racing es uno de esos clubes tradicionales muy ligados a su ciudad. Su caída había sido vista como una tragedia deportiva en Cantabria. Por eso el regreso generó tanta emoción. Lo que todos los medios españoles reflejan, no solo los deportivos, es que se trató de un proyecto paciente que apostó a la estabilidad, la identidad y la continuidad.
Sebastián Ceria tiene un perfil muy distinto al típico dirigente futbolero. No viene del mundo de los representantes, ni fue exjugador, ni construyó su carrera en clubes deportivos. Su formación es matemática, financiera y tecnológica. Y justamente ahí está la clave de su éxito.
“La matemática devolvió al Racing a Primera”
A diferencia de muchos dueños de clubes, Ceria casi no aparece buscando protagonismo público. Prefiere estructuras técnicas profesionales antes que personalismos. Su estilo es más parecido al de un CEO tecnológico que al de un dirigente tradicional de fútbol.
También destacan algo poco común: escucha mucho a especialistas. En lugar de decidir impulsivamente, arma equipos de trabajo y busca consenso basado en información.
Eso terminó siendo central en Racing.
Por qué la matemática fue clave
La influencia matemática no fue porque usaran “robots” o inteligencia artificial para jugar, sino porque Ceria aplicó al fútbol conceptos típicos del análisis cuantitativo. El Racing empezó a profesionalizar el scouting y el análisis de rendimiento:
- métricas físicas;
- estadísticas avanzadas;
- análisis de presión;
- eficiencia ofensiva;
- probabilidades de lesiones;
- perfiles psicológicos y tácticos.
Sí, la compra de jugadores se tomó en base a las necesidades marcadas por los análisis matemáticos y los algoritmos. Incluso la rotación de los jugadores para evitar lesiones. Algo cada vez más común en el fútbol mundial. Pero Racing lo llevó al paroxismo del éxito.
La idea fue reducir el margen de error en fichajes y construir planteles más equilibrados. En vez de contratar “nombres”, buscaron jugadores funcionales al sistema. La matemática aplicada a finanzas trabaja mucho con sistemas complejos. Ceria trasladó eso al fútbol.
Todo debía funcionar conectado. El Racing dejó de improvisar temporada a temporada y pasó a trabajar con objetivos de mediano plazo.
Santander 1
Los festejos en las redes del Racing de Santander. (Foto: "X" de Santander)
La paciencia estadística
Uno de los conceptos más importantes del mundo cuantitativo es que los procesos correctos suelen dar resultados en el largo plazo, aunque existan malas rachas temporales. Eso explica por qué sostuvieron al técnico José Alberto López incluso cuando había presión para despedirlo. Competía bien y los números de rendimiento eran positivos; el modelo era el adecuado. Ya llegarían los resultados. Y lo hizo en una sola temporada.
Muchos periodistas españoles compararon el proyecto con el concepto de Moneyball: usar datos e inteligencia estratégica para competir contra clubes con más presupuesto.
Un ingeniero y matemático argentino, formado fuera del ambiente tradicional del fútbol, logró devolver a Primera a un club histórico utilizando gestión moderna, análisis y paciencia. En un fútbol dominado por presidentes explosivos, decisiones emocionales y, en muchos casos, clubes caóticos en manos de barrabravas.
El Real Racing Club de Santander es uno de los clubes históricos del fútbol español. Fue fundado oficialmente el 14 de junio de 1913, en la ciudad de Santander, en la región de Cantabria. En 1929 fue uno de los diez clubes fundadores de la Primera División de España. Hoy vuelve a la Primera División de la mano de un matemático argentino.
En este caso, 2+2 no solo es 4. Es rigor, organización y la alegría de volver a la élite del fútbol.