La llegada de Franco Colapinto a Alpine como piloto reserva generó una ola de expectativas en el mundo de la Fórmula 1. Su salida de Williams, que mantuvo en vilo a los fanáticos argentinos, fue compensada por su incorporación al equipo francés, donde firmó un contrato por cinco años. Entre los que expresaron su apoyo al joven pilarense destaca Antonio Pérez Garibay, padre de Checo Pérez, quien no dudó en apostar por un futuro brillante para el argentino.













