Así lo confesó en una entrevista en el programa de Jimmy Kimmel Live, en el que confirmó que siempre le da las llaves del coche a su padre o algún amigo.
“No, no me gusta conducir. La gente siempre me pregunta y realmente no me gusta conducir a menos que sea rápido”, dijo.
Tras la confesión, el presentador Jimmy Kimmel le preguntó si se ponía nervioso cuando otra persona conducía, a lo que el piloto de la escudería Mercedes respondió que no, y que pone su vida en manos de su padre y sus amigos para no tener que manejar.
“Honestamente, soy el mejor pasajero, el único momento donde debo manejar es cuando vuelvo de visitar a mis padres, pero yo prefiero darle las llaves a un amigo o algo así”, concluyó.