De acuerdo con su relato, siguió a Lavezzi en sus distintas etapas como futbolista y convivió con él en varias ciudades del mundo, entre ellas Nápoles, París y destinos en China, donde el santafesino continuó su carrera en el tramo final como jugador.
La demanda sostiene que esa cercanía no era solo personal, sino que estaba directamente vinculada a tareas constantes y responsabilidades que se mantuvieron en el tiempo sin una regularización formal acorde a la magnitud del trabajo realizado.
Qué tareas afirma haber realizado durante casi 20 años
En el escrito judicial, Dominichi detalla una amplia gama de funciones que, según afirma, desempeñó desde marzo de 2005. Entre ellas, menciona tareas logísticas como llevar y traer a Lavezzi de los aeropuertos, coordinar el estado de sus viviendas, pagar servicios, realizar trámites y encargarse de diversas cuestiones administrativas.
También asegura que era habitual que manejara dinero del exfutbolista, realizando depósitos y retiros, y que incluso compartieron algunos negocios en común. Otro punto que figura en la demanda es la coordinación de cuestiones personales, como la compra y envío de regalos, lo que buscaría demostrar el grado de confianza y dependencia que existía en la relación.
Como parte de la prueba presentada, Dominichi aportó chats privados que, según sostiene, respaldan su rol activo y permanente en la vida cotidiana y profesional de Lavezzi.
Por qué el reclamo asciende a más de 500 millones de pesos
El monto reclamado responde, según el demandante, a la falta de una compensación adecuada por casi dos décadas de trabajo continuo. La cifra supera los 500 millones de pesos y corresponde a una indemnización que Dominichi considera proporcional a las tareas realizadas, el tiempo transcurrido y la relevancia de su rol como “mano derecha” del exfutbolista.
Por el momento, no trascendieron detalles sobre la estrategia legal de Lavezzi ni sobre la instancia procesal en la que se encuentra la causa, más allá de la presentación formal de la demanda.
El silencio del Pocho y su presente
Hasta ahora, Ezequiel Lavezzi no realizó declaraciones públicas sobre el conflicto judicial. En paralelo al escándalo, el exjugador se encuentra en Punta del Este, donde este sábado participó de un partido de fútbol playa junto a exfiguras del fútbol argentino y uruguayo, como Maxi Rodríguez y Diego Forlán.
El contraste entre su vida pública y la situación judicial no pasó inadvertido. Mientras disfruta de actividades recreativas y apariciones esporádicas, el conflicto con quien fue parte de su círculo íntimo durante años comienza a tomar forma en los tribunales.
Por ahora, el Pocho eligió el silencio. La Justicia será la encargada de determinar si existió una relación laboral no reconocida y si corresponde el pago de la millonaria indemnización reclamada. Lo cierto es que, lejos de las canchas, Lavezzi enfrenta uno de los capítulos más delicados de su vida fuera del fútbol.