A los 14 años, Franco Colapinto tomó una decisión difícil: dejar Argentina para irse a vivir solo en Europa con el objetivo de cumplir su sueño de ser piloto. La distancia no solo fue un desafío para él, sino también para su familia. Los días en la fábrica de karting CRG contribuyeron a forjar la personalidad del joven argentino, que hoy compite para Williams en la Fórmula 1. A más de 11.000 kilómetros de distancia, su madre, Andrea Trofimczuk, lo acompañó desde el otro lado del teléfono, brindándole cariño y ayudándolo en los quehaceres diarios.















