La tragedia de la que fue testigo Eduardo Coudet cuando era hincha de Boca
Eduardo “Chacho” Coudet asumió como entrenador de River. En una entrevista pasada, recordó la noche en que presenció la muerte de un hincha de Boca en un violento enfrentamiento ante San Lorenzo en 1990.
En la antesala de su llegada al clásico rival de Boca, resurgió una vieja entrevista en la que el propio Coudet recordó su pasado como hincha xeneize y una noche trágica que marcó su memoria.
Qué contó Coudet sobre su pasado como hincha de Boca
En una nota concedida años atrás a “El Aguante”, Coudet relató que en su infancia y adolescencia asistía a la cancha acompañado por su padre, fanático de Boca Juniors.
“Era hincha de Boca, porque iba a la cancha, porque me llevaba mi viejo porque es fanático de Boca. Fui en la época de Graciani, Rinaldi. Ese plantel lo seguía. Después, ya más para este lado, con Latorre y Batistuta creo que fui a ver varios partidos”, explicó, aclarando que se refería a que iba al estadio cuando ellos jugaban.
Sin embargo, el recuerdo más fuerte que mencionó no estuvo vinculado a lo deportivo. “El partido más jodido en el que estuve en la cancha fue el día en el que jugaron Boca y San Lorenzo, que era de noche, fui solo con otro chico y fue el día que murió este muchacho que se cayó del caño y ese día había mucho bardo”, relató.
“Quizás, si no estuviera jugando al fútbol, hoy seguiría yendo a ver a Boca”, agregó en aquella entrevista.
¿Qué pasó el día que murió Saturnino Cabrera?
El episodio al que hizo referencia ocurrió el 14 de diciembre de 1990, durante un partido entre Boca y San Lorenzo. Saturnino Cabrera, de 37 años y padre de tres hijos, era socio de Boca y se encontraba en la tribuna cuando se desató un enfrentamiento entre las barras de ambos clubes en la tercera bandeja.
Para defenderse, integrantes de la hinchada de San Lorenzo arrancaron un caño y lo arrojaron desde lo alto. El objeto, de 6,40 metros de largo, dos pulgadas de ancho y 20,5 kilos de peso, cayó sobre la cabeza de Cabrera, que intentaba resguardarse de los incidentes. Murió de manera inmediata, con pérdida de masa encefálica. El partido fue suspendido y los disturbios continuaron fuera del estadio.
La conmoción fue total. Al día siguiente, una imagen publicada en la tapa de Clarín mostró el cuerpo de Cabrera en las escalinatas de la popular, con un rastro de sangre visible en los escalones.
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Imagen publicada por Clarín
Por el caso hubo un solo condenado: Emilio Chávez Narváez recibió una pena de cinco años y ocho meses de prisión por homicidio preterintencionado. No hubo condenas para otros barras involucrados en los incidentes. En el juicio, algunos testigos declararon que el caño habría sido lanzado por al menos tres integrantes de la barrabrava de San Lorenzo, aunque Chávez no figuraba entre sus cabecillas principales.
A más de tres décadas de aquella noche, el recuerdo reaparece justo cuando Coudet asume en River, el clásico rival del club al que acompañaba de joven. Una historia que conecta su pasado en la tribuna con el nuevo desafío que comienza ahora desde el banco de suplentes.