Una carrera que hizo escuela
Con una carrera que se extendió por más de 40 años, Salatino cubrió todos los grandes escenarios del tenis, desde los torneos locales hasta la elite mundial. Su nombre se volvió sinónimo de pasión, conocimiento y entrega, valores que lo transformaron en una referencia ineludible.
El impacto de su partida se sintió de inmediato en medios y redes sociales. En Radio La Red, donde fue figura emblemática, lo definieron como “un referente y un precursor en la manera de contar el tenis”, y remarcaron que “siempre va a estar presente en la familia de La Red”.
El periodista Danny Miche lo despidió con un mensaje cargado de emoción: “Falleció un padre, un ejemplo para todos nosotros. Crecí escuchando sus micros y soñaba con ser como él. Compartimos su última cobertura en la Davis de Bologna 2025. Se nos fue el ‘Maestro Salata’, el N°1”.
También Leonardo Gentili escribió: “Se nos fue Guillermo Salatino, el Sr. tenis. Un Maestro de la radio. Pura pasión y vocación”.
El adiós de los tenistas
Los mensajes de despedida llegaron desde el propio circuito. Guido Pella escribió: “¡Se te va a extrañar! Grande, Salata”, mientras que Horacio Zeballos agregó: “Un día triste. Se lo va a extrañar”.
Los hermanos Guillermo Coria y Federico Coria también lo recordaron con mensajes de afecto. A ellos se sumó Javier Frana, actual capitán del equipo argentino de Copa Davis: “Descansá en paz, Salata querido. Gracias por tu cariño y por haber estado siempre”.
Uno de los mensajes más sentidos fue el de Víctor Hugo Morales, quien destacó su amistad y su aporte a las transmisiones: “Entendía el juego como nadie, fue un buen amigo y un puntal de mis relatos deportivos”.
Vida, formación y reconocimientos
Nacido el 21 de septiembre de 1945, Salatino se formó en la Escuela del Círculo de Periodistas Deportivos y también fue jugador: compitió en la Primera División del Buenos Aires Lawn Tennis Club y fue campeón en 1968, 1969 y 1970. Padre de tres hijas y abuelo de diez nietos, era además un reconocido hincha de Racing Club.
Desde la década del 70 asistió a más de 300 torneos internacionales, incluidos más de 100 Grand Slams, una constancia que lo convirtió en uno de los pocos periodistas latinoamericanos con semejante presencia global. Trabajó en medios como La Prensa, Ámbito Financiero, El Gráfico y Radio La Red, además de ejercer la docencia.
Recibió múltiples premios, entre ellos el Ron Bookman Media Excellence Award de la ATP —siendo el primer periodista latinoamericano en obtenerlo—, distinciones del Comité Olímpico Argentino y del Comité Olímpico Internacional, y Premios Martín Fierro. El Argentina Open y otros torneos nacionales también lo homenajearon en vida.
Con una memoria prodigiosa, un enfoque riguroso y una pasión inagotable, Guillermo Salatino dejó un legado que trasciende generaciones. Su voz y su mirada seguirán siendo patrimonio del tenis argentino.