ESCÁNDALO

Colón estiró la licencia del Pulga Rodríguez a una hora del entrenamiento y dilató una salida que parece inevitable

La dirigencia le notificó a Luis Miguel Rodríguez, a una hora de la práctica, que no debía presentarse a entrenar y le prorrogó la licencia hasta el 30 de enero. El delantero había viajado desde Tucumán para sumarse a la pretemporada y su continuidad quedó más comprometida que nunca.

Colón estiró la licencia del Pulga Rodríguez a una hora del entrenamiento y dilató una salida que parece inevitable

La relación entre Luis Miguel “Pulga” Rodríguez y Colón sumó este viernes un nuevo capítulo cargado de tensión y señales claras de un final anunciado. A poco más de una hora del inicio del entrenamiento matutino, la dirigencia del Sabalero le comunicó al delantero la extensión de su licencia hasta el 30 de enero, una decisión que le impidió presentarse en el Predio 4 de Junio y que volvió a dejarlo al margen del grupo.

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La notificación llegó cerca de las 6.50 de la mañana, justo cuando el Pulga se disponía a salir rumbo al predio para ponerse a disposición del entrenador Ezequiel Medrán. El mensaje, enviado por correo electrónico, cayó como un baldazo de agua fría para el futbolista, que había llegado el jueves a Santa Fe desde Tucumán con la intención de reintegrarse a la pretemporada y comenzar a definir su futuro dentro del club.

Este nuevo gesto de la Comisión Directiva no hizo más que confirmar lo que ya se venía insinuando en las últimas semanas: Rodríguez no forma parte del proyecto deportivo 2026. La decisión se inscribe en una depuración más amplia del plantel, que también dejó afuera a otros nombres de peso como Marcos Díaz, Emmanuel Gigliotti, Germán Conti, Christian Bernardi y Marcelo Ortiz.

Qué implica la extensión de la licencia para el futuro del Pulga

Más allá del impacto simbólico, la prórroga de la licencia expone un problema concreto que Colón deberá resolver en los próximos días: el contrato del Pulga vence recién en diciembre. Por ese motivo, y con la intención de evitar un conflicto legal, la dirigencia y el mánager planean reunirse con el representante del futbolista, Roberto San Juan, para encontrar una salida prolija y consensuada.

El escenario no es el que imaginaba el delantero. A los 41 años, Rodríguez tenía el deseo de retirarse en Colón, el club donde dejó una huella imborrable en su primer ciclo, coronado con el histórico título. Sin embargo, su regreso no estuvo a la altura de aquella etapa dorada: en esta segunda etapa disputó ocho partidos, fue titular en cinco, aportó dos asistencias y no convirtió goles, números que reflejan una versión desmejorada y lejos de su mejor nivel.

La falta de consideración por parte de Medrán termina de cerrar el círculo. Sin lugar en el plantel y con la licencia extendida de manera unilateral, el Pulga deberá evaluar los próximos pasos de su carrera. En su poder ya cuenta con una oferta del fútbol boliviano y, en caso de lograr la libertad de acción, su nombre seguramente despertará interés en otros destinos.

Mientras tanto, en Santa Fe el clima es de final de ciclo. No hubo despedida formal ni anuncio oficial, pero los hechos hablan por sí solos. La historia entre Colón y uno de los ídolos más importantes de su historia entra en una zona de definiciones, marcada por silencios, decisiones administrativas y un desenlace que parece cada vez más cercano.

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