Desde entonces, su situación no se modificó. No fue considerado por el cuerpo técnico y la dirigencia dio el visto bueno para buscarle una salida que le permita recuperar continuidad.
El propio jugador había dejado en claro su sentir hace poco tiempo. “Siempre me sentí mucho mejor dentro de una cancha con gente al lado que solo…”, expresó en diálogo con La Fábrica del Podcast. Y profundizó sobre el impacto de la inactividad: “Cuesta no jugar. Yo creo que esa es la parte más difícil para un jugador, el no sentirse útil”.
Qué implica su salida para Boca en el mercado de pases
Más allá de lo deportivo, la operación tiene una consecuencia directa en el armado del plantel. Con la cesión de Blondel, Boca liberará un cupo que le permitirá volver al mercado de pases en busca de un refuerzo.
El club tiene tiempo hasta el 10 de marzo para concretar una incorporación. En ese contexto, y para sorpresa de muchos, surgió el nombre de Sebastián Villa como posible apuntado para reforzar el equipo.
En paralelo, el último paso necesario para destrabar la llegada de Blondel a Huracán se resolvió en las últimas horas: el Globo cedió al juvenil Natanael Samaniego a Paraguay y consiguió el cupo requerido para incorporar al lateral a préstamo hasta diciembre, con opción de compra.
De esta manera, el defensor dejará La Bombonera para mudarse al Ducó en busca de los minutos que no tuvo en el último tiempo.
Cómo fue el paso de Blondel por Boca
Boca abonó 1.850.000 dólares en julio de 2023 para ejecutar la cláusula de rescisión que Blondel tenía con Tigre. Desde su llegada, el lateral —nacionalizado suizo— disputó 32 partidos con la camiseta azul y oro, convirtió cuatro goles y aportó una asistencia.
Durante su ciclo en el club, supo ser titular bajo la conducción de Fernando Gago y también en el breve interinato de Mariano Herrón. Además, había mostrado un buen nivel con Diego Martínez antes de sufrir un esguince de rodilla y la posterior ruptura del ligamento cruzado anterior, lesión que lo mantuvo varios meses fuera de las canchas.
Desde la llegada de Miguel Russo, no volvió a sumar minutos oficiales. La situación no cambió con Úbeda al frente del plantel, tras el fallecimiento del histórico entrenador, y su nombre quedó definitivamente relegado en la consideración.
Ahora, con 29 años, Blondel buscará relanzar su carrera en Huracán, en un contexto diferente y bajo la conducción de un técnico que ya conoce sus cualidades. Para Boca, en tanto, la operación representa una oportunidad de reconfigurar el plantel y sumar una pieza más antes del cierre del libro de pases.
El desenlace está al caer y marcará el final de un ciclo que, entre lesiones y falta de continuidad, nunca terminó de consolidarse en La Ribera.