Ronaldo, instalado en la ciudad desde su llegada al fútbol saudí, optó por priorizar la seguridad de su familia. El traslado a España se produjo en carácter de urgencia, de acuerdo con los registros de vuelo que circularon en las últimas horas.
El episodio refleja cómo el conflicto regional impacta más allá de las fronteras políticas y afecta también a personalidades vinculadas al deporte internacional.
Qué dijo Rio Ferdinand sobre los bombardeos en Dubai
La tensión no se limitó a Arabia Saudita. Por su alianza estratégica con Estados Unidos, Dubai también sufrió bombardeos por parte de Irán. Allí reside desde hace varios meses el ex defensor inglés Rio Ferdinand, histórico referente del Manchester United.
A diferencia de Ronaldo, Ferdinand no pudo abandonar el lugar y relató la situación que atraviesa junto a su familia desde uno de los bunkers. En su podcast describió el clima de temor que se vive en la región.
“Da miedo oír misiles, aviones y cazas... y oír grandes bombas. Se trata de explicar a tus hijos lo que está pasando y ayudarlos a superar este momento, lo cual es importante, especialmente como padre de familia. Quieres intentar mantener la calma”, expresó.
Su testimonio expuso la dimensión humana del conflicto y cómo afecta a quienes, hasta hace poco, llevaban una vida ligada exclusivamente al deporte y a la exposición mediática.
¿Irán puede bajarse o ser descalificado del Mundial 2026?
La escalada bélica también abrió un interrogante deportivo de alcance global: la posible participación de la selección iraní en el Mundial 2026. El equipo dirigido por Amir Ghalenoei quedó bajo la lupa en medio de los rumores sobre una eventual baja voluntaria como forma de protesta o incluso una descalificación.
Aunque por el momento no existe una decisión oficial, el antecedente de Rusia —excluida de la edición anterior— alimenta las especulaciones. El reglamento establece que, si una asociación participante se retira o es excluida, el Consejo de la FIFA decidirá su sustitución.
El sorteo del torneo, realizado en diciembre, no puede repetirse y deben respetarse los cupos asignados por federación. En ese escenario, el reemplazante surgiría del siguiente mejor clasificado de las Eliminatorias de Asia.
De concretarse esa hipótesis, el nuevo seleccionado ocuparía automáticamente el lugar en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, manteniendo el mismo calendario previsto. Su debut sería el jueves 15 de junio frente al representante oceánico.
Por ahora, la situación se mantiene en el terreno de las conjeturas. Sin embargo, el impacto del conflicto ya dejó huellas visibles: desde la salida de una de las mayores estrellas del fútbol mundial de su país de residencia hasta la incertidumbre sobre la composición de la próxima Copa del Mundo.
Mientras la tensión continúa, el deporte vuelve a quedar atravesado por la coyuntura internacional, demostrando que incluso las figuras más influyentes no están ajenas a los efectos de una crisis geopolítica de alcance global.