En el Hotel Diplomatic, donde se aloja la delegación en Mendoza, están presentes todos los futbolistas del plantel profesional. De hecho, el entrenador interino, Marcelo Escudero, no dio a conocer públicamente la lista de convocados para el encuentro, aunque trascendió que ninguno de los jugadores se quedó en Buenos Aires.
La conducción técnica atraviesa una transición. Escudero está al frente de manera interina, a la espera de la llegada de Eduardo Coudet. En ese escenario, el respaldo interno y la imagen de grupo unido adquieren un valor simbólico adicional.
Desde el club explican que son conscientes de que el verdadero apoyo se demostrará con resultados dentro de la cancha. Sin embargo, remarcan que el hecho de que todo el plantel “dé la cara” en este contexto representa un primer paso necesario para recomponer energías.
Qué impacto puede tener este gesto en el futuro inmediato del equipo
River atraviesa días de reconstrucción emocional. La salida de Gallardo no solo implicó el cierre de un ciclo exitoso, sino también la descompresión de tensiones que se habían generado en el último tiempo. Las internas del vestuario ocuparon la escena en los días previos, con Marcos Acuña en el centro de la polémica.
Ante ese panorama, el viaje conjunto funciona como una señal hacia adentro y hacia afuera. Hacia adentro, busca fortalecer la cohesión del grupo y reconstruir la confianza mutua. Hacia afuera, transmite la intención de cambiar la imagen y enfocarse en lo deportivo.
En la historia reciente del club sobran antecedentes que demuestran que lo extrafutbolístico puede convertirse en un factor determinante. El componente emocional, la unidad del plantel y la fortaleza interna fueron, en distintos momentos, motores que impulsaron buenos rendimientos en el campo de juego.
El partido ante Independiente Rivadavia será la primera prueba en esta nueva etapa. Más allá del resultado, el mensaje ya está dado: el plantel decidió mostrarse unido en un momento de transición.
River apuesta a un “borrón y cuenta nueva”. La herida por la salida del Muñeco todavía es reciente, pero el grupo eligió dar un gesto concreto para empezar a sanar. Ahora, el desafío será trasladar esa cohesión al césped y comenzar a escribir un nuevo capítulo en la historia del club.