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¿No pidió perdón? Ángel Di María explicó el gesto tras el gol a Boca y dejó a todos sorprendidos

El delantero argentino, Ángel Di María, explicó su reacción tras anotar ante Boca por el Mundial de Clubes. Además, habló de los silbidos en el Hard Rock Stadium.

¿No pidió perdón? Ángel Di María explicó el gesto tras el gol a Boca y dejó a todos sorprendidos

En la primera jornada del Grupo C del Mundial de Clubes, Boca y Benfica protagonizaron uno de los duelos más esperados y emotivos del torneo. El empate 2-2 dejó mucha tela para cortar, pero uno de los momentos que más se comentaron tras el partido fue el gesto de Ángel Di María luego de anotar el descuento para el conjunto portugués. El delantero, campeón del mundo con la Selección Argentina y flamante refuerzo de Rosario Central para después del torneo, aclaró que no se trató de un pedido de disculpas al público xeneize, como muchos interpretaron.

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Di María convirtió el 1-2 desde el punto penal en el cierre del primer tiempo, cuando Boca ganaba con goles de Miguel Merentiel y Rodrigo Battaglia. Luego de anotar, corrió hacia el centro del campo, levantó las manos hacia la tribuna y, por un momento, pareció haber pedido perdón a los miles de hinchas de Boca que coparon el Hard Rock Stadium de Miami. Las cámaras de la transmisión oficial captaron el instante y en redes sociales se multiplicaron los comentarios sobre lo que habría sido un gesto de respeto del rosarino.

Sin embargo, una vez finalizado el encuentro, fue el propio Di María quien se encargó de explicar la situación con claridad. “No, saludé a mi familia que estaba ahí arriba, pero bueno, todo el mundo está diciendo que pedí disculpas. Bueno, nos viene bien igual”, dijo con una sonrisa en zona mixta, desactivando cualquier polémica y aportando una cuota de humor ante la viralización del momento.

El gesto al que hace referencia fue un clásico de Fideo: el corazón con las manos, una marca registrada que ha utilizado a lo largo de toda su carrera para homenajear a sus seres queridos, tanto en clubes como en la Selección. En esta ocasión, fue dedicado a su familia, que se encontraba en una de las plateas del estadio.

Además, el exjugador del PSG y Juventus habló sobre el recibimiento que tuvo por parte de los simpatizantes de Boca, que si bien en algunos sectores lo aplaudieron, también lo silbaron y lo insultaron. “Sentí el cariño, es normal. Si me putean es algo lógico, estoy vistiendo otra camiseta. Me tocó justo también hacer un gol y es lógico que pueda pasar. Es fútbol y uno lo entiende”, explicó con serenidad.

Di María también valoró el respeto que recibió en otras ocasiones, sobre todo cuando jugó con la Selección Argentina. “Cuando vestí la camiseta de la Selección tuve las ovaciones, y ahora, si visto otra camiseta, es obvio que pueda pasar”, afirmó. Lejos de victimizarse o responder con molestia, el futbolista aceptó las reglas del juego y comprendió el contexto de un partido caliente.

En lo deportivo, su actuación fue clave: anotó el descuento con un penal perfectamente ejecutado tras una infracción sobre Nicolás Otamendi dentro del área y fue uno de los jugadores más peligrosos del Benfica durante gran parte del encuentro. Aunque su equipo no logró llevarse los tres puntos, su jerarquía individual volvió a decir presente.

Mientras Boca ya piensa en su próximo duelo ante Bayern Múnich, Di María seguirá enfocado en Benfica, aunque cada vez más cerca de volver a ponerse la camiseta de Rosario Central, el club que lo vio nacer. Su gesto, su gol y su sinceridad post partido dejaron en claro que, más allá de las interpretaciones, Fideo sigue siendo fiel a su estilo: comprometido, emocional y frontal.