Lombardi, un analista técnico del equipo canadiense, no tenía acreditación oficial para los Juegos Olímpicos de París. Esta situación dejó al equipo canadiense en una posición comprometida, cuestionando la legitimidad de sus acciones en el evento deportivo.
El Comité Olímpico de Canadá (COC) reaccionó rápidamente, afirmando en un comunicado que Lombardi “será enviado inmediatamente a Canadá”. Además, Jasmine Mander, la entrenadora adjunta del equipo, para quien trabajaba Lombardi, también será enviada de vuelta a Canadá.
La entrenadora principal del equipo canadiense, Beverly Priestman, manifestó su decepción y decidió no dirigir el partido contra Nueva Zelanda, que se disputará este jueves. Esta decisión ha generado incertidumbre sobre la preparación y el estado anímico del equipo canadiense de cara al importante encuentro.
“Soy responsable en última instancia de la realización de nuestro programa. Por lo tanto, para enfatizar el compromiso de nuestro equipo con la integridad, he decidido dejar de dirigir voluntariamente el partido del jueves. Con espíritu de responsabilidad, lo hago teniendo en cuenta los intereses de ambos equipos y asegurándome de que todos sientan que se respeta el espíritu deportivo de este partido”, explicó en un comunicado.
El COC también señaló que el personal de Fútbol Canadá deberá “seguir una formación obligatoria en materia de ética”, buscando enmendar comportamientos inadecuados y asegurar que se mantengan los estándares éticos en futuras competiciones.
Después del partido contra Nueva Zelanda, los canadienses se enfrentarán a la selección francesa el domingo en su segundo partido y cerrarán la fase de grupos ante Colombia el miércoles 31 de julio.
Cabe destacar que las autoridades francesas están interceptando alrededor de media docena de drones no autorizados cada día en torno a las instalaciones de los Juegos Olímpicos de París en vísperas de la inauguración. El primer ministro francés, Gabriel Attal, durante una visita a la base aérea de Villacoublay, desde donde se coordina la acción contra la intrusión de drones, insistió en que “no se nos tiene que escapar nada”. Explicó que el domingo se detectaron varios drones no autorizados en las proximidades de la Villa Olímpica, donde se alojan unas 14,500 personas, entre deportistas y miembros de sus equipos.