Además, desde el Consejo de Fútbol entienden que el equipo mostró señales de orden y compromiso, incluso cuando los resultados no acompañaron de la manera esperada. Esa lectura fue clave para inclinar la balanza a favor de la continuidad.
Qué rol tuvo el plantel en la decisión
Otro punto que pesó en la determinación fue la buena relación de Úbeda con los referentes del equipo, especialmente con Leandro Paredes y Edinson Cavani. Ambos futbolistas respaldaron al entrenador en los momentos más difíciles del ciclo y siempre se mostraron alineados con su conducción.
El apoyo interno fue interpretado como un factor positivo por la dirigencia, que priorizó la estabilidad del grupo y la convivencia diaria antes de pensar en un cambio abrupto de rumbo.
Qué se espera de Boca en la pretemporada 2026
Con Úbeda confirmado, Boca iniciará el año con un escenario de mayor claridad institucional. El cuerpo técnico tendrá ahora la responsabilidad de preparar al equipo desde cero, ajustar piezas y encontrar una identidad más sólida que le permita ser protagonista durante la próxima temporada.
Si bien el mercado de pases será determinante y todavía hay decisiones por tomar, la continuidad del entrenador marca una señal clara: la conducción eligió sostener un proyecto y darle tiempo, apostando a que la planificación y el trabajo a largo plazo rindan sus frutos.
El 2 de enero será el primer paso de ese camino, con Claudio Úbeda nuevamente al frente y el desafío de transformar el respaldo en resultados dentro de la cancha.