La caída fue liderada por el empleo en la construcción, que tuvo una retracción récord de 19,3%, es decir con una pérdida de 87.900 puestos.
Luego de la industria, siguieron los trabajadores de comercios con 25.600 puestos perdidos (-2,2%) y de hoteles y restaurantes (-3,8%) dada la clara afección por el aislamiento obligatorio en dichas actividades.
En la comparación mensual, se refleja la complicada situación para el empleo privado, ya que en la industria la caída fue de 0,4% mensual sin estacionalidad (4.634 trabajadores menos).
Acuerdo por suspensiones
Los acuerdos de suspensiones alcanzados en el marco del artículo 223 bis de la Ley de Contrato de Trabajo fueron considerados "un importante alivio" para hacer frente a la caída de la demanda y sostener el empleo.
Así, la Encuesta de Indicadores Laborales presentó que el 14% de las empresas relevadas aplicó suspensiones en abril, el nivel más alto de la serie.
La crisis en el sector productivo y en el empleo se agravó en abril, por el impacto pleno de las medidas de a lo largo de todo el mes.
La EIL anticipa una nueva caída del empleo asalariado privado en los grandes centros urbanos, del 3,1% en abril.
Las expectativas sobre la evolución del empleo para los próximos 3 meses son negativas; de las empresas que esperan realizar cambios en su personal (9,2% del total), el 87% esperaba reducirlo.
La caída de la actividad y el empleo también se reflejó en la menor cantidad de empleadores que registraron declaraciones juradas en el SIPA en abril, una baja interanual de 4,2%, que implicó 23.306 declaraciones juradas menos.
En el caso de la industria, la caída interanual se aceleró a 5,9%, con 3.063 DDJJ menos que en abril de 2019.