“Hace un tiempo que las carnicerías ya no se sostienen con la carne. Agregan verdulería o preparados porque con la carne solamente no se sostiene. Los gastos de mantenimiento de una carnicería son enormes. Es imposible querer colaborar, achicar, ver si salimos. Si la carne sigue en estos precios van a empezar a cerrar negocios. Esto no tiene otro camino”, advirtió.