La finalidad de un 'swap' es convertir un esquema de pagos en otro de una naturaleza diferente, más adecuada a las necesidades u objetivos de los participantes, que pueden ser tanto clientes minoristas como inversores y grandes empresas.
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Un 'swap' es un acuerdo de intercambio financiero en el que una de las partes se compromete a pagar con una cierta periodicidad
La operación no se realiza de forma inmediata sino que se hace en “cuotas” y una vez finalizado, de haberse activado -algo que debe hacerse con el permiso de China-, el Banco Central argentino deberá devolver al chino la cantidad de yuanes utilizados más una tasa de interés.
El primer acuerdo entre ambos bancos centrales se firmó en 2009, durante la Presidencia de Cristina Fernández de Kirchner. En 2014 firmaron un segundo acuerdo, que fue renovado en 2017, ya con Mauricio Macri, y complementado a fines de 2018 con un acuerdo. Y en 2020, durante la actual gestión de Fernández, se hizo oficial un nuevo convenio.
Comenzó sólo como un respaldo financiero ante posibles crisis, pero en 2014 se activó por primera vez. Y los datos disponibles del último acuerdo de 2020 muestran que el monto del intercambio rondaba los US$ 18.500 millones.
¿Cómo funciona un Swap?
El swap, aunque su funcionamiento de intercambio es relativamente simple, puede ser un instrumento financiero complejo y su uso tiene poca aplicación para el pequeño inversor. En particular, es una estrategia utilizada por grandes agentes del mercado, como las instituciones bancarias, las empresas y los gobiernos.
La finalidad de un swap es obtener un beneficio sobre sus obligaciones de pago, por ejemplo para reducir el coste de financiación, obtener cierta protección ante el tipo de cambio de divisas, o reducir su exposición ante las variaciones del tipo de interés.