En ese antecedente judicial, los jueces entendieron que debía contemplarse la situación particular de adultos mayores y personas con problemas de salud al momento de evaluar la carga tributaria sobre haberes jubilatorios.
A partir de ese criterio reiterado, ARCA consideró que continuar impulsando apelaciones generaba mayores costos para el Estado sin posibilidades concretas de revertir las decisiones judiciales.
Qué hará ARCA a partir de ahora
La nueva directiva establece que el ARCA no presentará recursos extraordinarios ni insistirá con recursos de queja ante la Corte en este tipo de expedientes. También instruyó a sus equipos legales para aceptar fallos desfavorables cuando la jurisprudencia ya se encuentre consolidada.
De todos modos, el organismo aclaró que podrá seguir interviniendo en discusiones relacionadas con honorarios y costas judiciales. Además, la medida no alcanzará a todas las demandas: habrá excepciones en casos puntuales o cuando existan planteos impulsados por entidades sin legitimación directa.
El debate sobre el impuesto a las Ganancias aplicado a jubilados continúa abierto desde hace años y la propia Corte Suprema había reclamado al Congreso avanzar en una legislación específica que contemple criterios diferenciales para sectores vulnerables.
Hasta el momento, no se sancionó una norma que modifique de fondo esa situación, por lo que ARCA decidió adaptar su actuación judicial a la doctrina que el máximo tribunal viene ratificando en distintos fallos.