Así la Argentina se queda sólo con Ecuador y el Líbano entre los defaulteadores. Gabón, Mozambique, Congo y Zambia podrían unirse al club.
De todas maneras el FMI está cual bombero listo para socorrer a las naciones con problemas de liquidez. El problema argentino es que ese bombero ya había sido llamado y utilizado en 2018.
Hace dos días el FMI auxilió a Montenegro país dependiente del turismo en 20% de su economía. La entidad que preside Kristalina Georgieva puso 1 billón de dólares, toda su capacidad prestable, a disposición de los países miembros. Aprobaron desembolsos a 70 países por u$s 25.000 millones. Tiene una alta capacidad como para seguir apagando incendios.
En el corto plazo, la Argentina busca salir del club defaulteador. Guzmán mantiene negociación, lenta por cierto, con bonistas.
Los tiempos se acortan dado que puede sumar los bonos Discount a los papeles defaulteados. Esto puede suceder el 30 de julio, último día para girar a tenedores de ese papel u$s 570 millones, si es que no hay acuerdo antes.
Lo qu está claro igualmente es que, más allá de los fallidos pronósticos de Sachs, la Argentina se halla prácticamente en soledad en el default. El “mal de muchos”, es de pocos.