"El rumbo que se ha tomado, más allá de lo doloroso que sea, era inexorable porque no podíamos mantener lo que se venía haciendo. Lamentablemente, nos acostumbramos a que nos engañaran y eso llevó a que la Argentina perdiera 10 millones de cabezas de ganado y el autoabastecimiento de petróleo". "El rumbo que se ha tomado, más allá de lo doloroso que sea, era inexorable porque no podíamos mantener lo que se venía haciendo. Lamentablemente, nos acostumbramos a que nos engañaran y eso llevó a que la Argentina perdiera 10 millones de cabezas de ganado y el autoabastecimiento de petróleo".