Un dato clave surge de los mercados en esta semana: el creciente temor a un default de la Argentina tras las elecciones presidenciales. El mismo nace del rendimiento del BONAR 2020 que trepó al 14,5% en dólares.
Un dato clave surge de los mercados en esta semana: el creciente temor a un default de la Argentina tras las elecciones presidenciales. El mismo nace del rendimiento del BONAR 2020 que trepó al 14,5% en dólares.
Tan alto rendimiento, es la contracara del elevado riesgo que hoy se percibe en la plaza para el pago de la deuda en el 2020. Ayer comprar un seguro contra un default de Argentina volvió a superar los 800 puntos. Y casi no había vendedores de ese seguro. Es como si una compañía de seguros no quisiera asegurar un auto contra robo; es una señal de que es altamente probable el siniestro.
Lo que llamó la atención ayer es que este comportamiento se dio en un contexto positivo para los mercados emergentes. No hay Turquía para poner de excusa. Al contrario, puede que, de mantenerse esta tendencia, los turcos empiecen a culpar a la Argentina por sus complicaciones en lo financiero. Lo mismo con Brasil.
Un operador argentino en Nueva York señaló anoche a A24.com que se está en el inicio de un círculo vicioso. Caen los bonos, sube el precio del seguro contra default, los inversores se cubren vendiendo otros activos argentinos y caen más los bonos nuevamente.
Hoy por hoy, ya los inversores no miran el rendimiento del BONAR 2020. Parece que es indistinto el 14,5% o el 16% que eventualmente pudiera llegar a rendir. Los compradores no surgen.
Un informe de Econviews sin embargo no reflejaba la preocupación que sí tiene el mercado. "La deuda neta tiene una vida promedio de 9 años y el perfil de vencimientos no presenta una concentración importante", afirma esa consultora económica.
Si no se consideran las Letras del Tesoro en dólares, los vencimientos de deuda en moneda extranjera son de US$ 7.000 millones el año próximo estimativamente. Pero las Letras del Tesoro existen y por alto monto, de US$ 12.000 millones.
Cuando el 21 de mayo el gobierno deba renovar un vencimiento de Letes en dólares por 2.200 millones de dólares, se pondrá a prueba las agallas de los inversores. Es que las Letes que se emitan ese día, vencerán después del 10 de diciembre, ya con una nueva administración en Casa Rosada.
Los rendimientos de las Letes y el BONAR 2020 por ende deberán parecerse. Pero la incógnita sobre el cumplimiento o no de la deuda argentina estará en el centro del debate.