Caputo planteó que las crisis económicas no fueron únicamente consecuencia de problemas económicos, sino también de decisiones políticas. “Argentina nunca evitó una crisis: Siempre que tuvo una situación económica complicada cayó en crisis, y al caer en crisis, uno piensa que es un tema económico, pero detrás de ese tema económico hay una decisión política”, sostuvo.
En esa línea, el funcionario vinculó la desconfianza actual con lo que definió como una serie de agresiones y decisiones políticas sostenidas durante años. “Hemos vivido agresiones constantes, que eso es lo que hace que hoy la gente tenga ese temor innato. No es que el argentino nazca con un gen de temor hacia nuestra moneda, instituciones y política. Es que la política les inculcó ese temor. Eso ha hecho un daño enorme”, señaló.
La industria y críticas a gobiernos anteriores
El ministro también respondió a las advertencias sobre la situación de la industria y cuestionó el desempeño del sector durante los gobiernos anteriores. Según Caputo, pese a los precios más elevados que pagaban los argentinos en comparación con otros países, la industria cayó 10%.
Caputo también anticipó un fuerte crecimiento de la infraestructura durante los próximos dos años. Según explicó, ese proceso estará impulsado por las concesiones de rutas nacionales a empresas privadas, en las que el Gobierno ya avanzó, y por el trabajo conjunto con las provincias para obtener financiamiento de organismos multilaterales.
“Trabajo bárbaro con los gobernadores y son todos de la oposición. No hay problema, mientras que el objetivo sea el que le vaya mejor a los argentinos está perfecto”, comentó.
Caputo volvió a cuestionar una eventual candidatura de Kicillof
Caputo también se refirió al gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, e insistió con que no tiene posibilidades de llegar a la Presidencia.
“Cristina no se quiere juntar, La Cámpora no se quiere juntar, Massa no se quiere juntar, los gobernadores no se quieren juntar. Tienen al tipo que puede ganar, pero no lo quiere nadie, nadie quiere volver a gobernar. La realidad es que todo el mundo sabe que no hay ninguna posibilidad, literalmente ninguna, de que Kicillof sea presidente, hasta él lo sabe", planteó.
Por último, Caputo anticipó que el Gobierno no implementará el próximo año un “plan platita” y rechazó la idea de que 2027 vaya a estar definido únicamente por el calendario electoral. “Yo espero que la gente se va a dar cuenta mas pronto que tarde que el riesgo de volver al pasado no está y eso va a generar un optimismo enorme”, aseguró al referirse a las medidas que se encuentran trabajando en la cartera económica.